El euro tuvo su peor día en siete meses. La moneda europea se derrumbó ayer tres centavos contra el dólar (1,95%) después de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, descartara una suba de las tasas de interés para junio. De esta manera, al cierre la moneda única se cambiaba a u$s 1,4540 frente a los u$s 1,4883 de la jornada anterior. El euro también cayó contra el yen, bajando un 2% a 117,05 yenes, mientras que el dólar descendió por debajo de los 80 yenes por primera vez desde el 18 de marzo. Tras casi haber permanecido dos años en mínimos históricos, el Consejo de Gobierno del BCE decidió ayer mantener el costo del dinero de la zona euro en 1,25%. El mes pasado, el organismo monetario había subido las tasas en un cuarto de punto luego de una pausa que había arrancado en mayo del 2009 con el objetivo de apoyar la recuperación de la economía de la eurozona. Los analistas esperaban que el BCE mantuviera sin cambios las tasas de interés en su reunión de mayo, y las dudas recaían en la probabilidad de que la institución monetaria volviera a elevarlos más adelante. No obstante, ayer Trichet despejó las especulaciones. El funcionario sugirió durante una conferencia de prensa que era improbable que las tasas aumenten el próximo mes como esperaban algunos inversores, aunque dejó la puerta abierta para una nuevo ajuste al alza en julio. El riesgo de la inflaciónPero el ajuste en las tasas dependerá de la evolución de los precios en las economías domésticas. Los altos costos de la energía han aumentado la inflación en Europa y otras economías, llevando al BCE a elevar las tasas en abril por primera vez desde el 2008. Eso ayudó a impulsar el euro en los últimos meses, que ha subido un 9% contra el dólar este año. La estimación adelantada de inflación de la región prevé un nuevo repunte de los precios hasta el 2,8% en abril, lo que supone una décima más que el nivel registrado en marzo, y aleja aún más el dato del objetivo de estabilidad de precios del la entidad monetaria, ligeramente inferior al 2%. Lo que se repite en todas partes es que el consumidor occidental es afectado por los altos costos de la energía, independientemente de si su divisa es fuerte o débil, explicó un analista de investigación de GFT Forex. La economía de la eurozona registró en el cuarto trimestre de 2010 una expansión de 0,3% respecto de los tres meses anteriores, mientras que en términos interanuales el aumento de la actividad fue de 2%, según los últimos datos publicados por Eurostat, que calcula para el conjunto de 2010 un crecimiento del PIB de 1,7%. En esta línea, los analistas siguen esperando que el BCE eleve sus tasas más rápido que la Reserva Federal (Fed), que mantendría los costos de préstamo de Estados Unidos en mínimos históricos al menos hasta mediados del 2012. Los persistentes temores sobre el gigantesco déficit presupuestario estadounidense también dificultarían una apreciación extendida del billete verde. |