Por Javier Blanco - Quedó a la vista ayer el delicado equilibrio monetario con el que se maneja la economía mundial en busca de afianzar su recuperación tras las secuelas de la crisis hipotecaria en Estados Unidos de 2008/2009. Bastó que un alto funcionario de la Reserva Federal admitiera que es posible que ese país deba subir sus tasas este año para evitar riesgos inflacionarios -en la misma jornada en que el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo sin cambios la suya eliminando cualquier mención a futuras correcciones- para que se desate una corrida contra el euro (-2%). Al fortalecerse el dólar, agregó presión a la corrección bajista que desde hace días afecta a las materias primas que toman esa divisa como referencia para sus precios. El resultado fue desolador: cayó del 8,6 al 10% el precio del petróleo liviano según se tome su variedad Brent o de Texas; un movimiento correctivo que se maximizó porque, además, en la jornada se conocieron datos que hacen dudar de la fortaleza de la recuperación económica en EE.UU., que ayer confirmó cifras de creación de empleo inferiores a las esperadas, lo que afectaría la demanda prevista de este insumo. Entre los metales corrigió 2,4% la onza de oro y se desplomó 11% la cotización de la plata, que marcó su mínimo en 5 semanas y muestra a esta altura su mayor pérdida semanal desde 1983, con un retroceso del 30%. Un comportamiento similar, aunque más acotado, mostraron los precios de los granos (más sensibles para el caso argentino) que cayeron entre 2,3 y 3% en un rango que va de la soja al maíz (ver Pág. 5). Todo se debió al súbito desarme de posiciones financieras especulativas armadas, en buena medida, por inversores que buscaban protegerse de la devaluación del dólar. Ahora que temen que la tasa de interés le anexe valor a esta divisa, revirtieron una parte de sus apuestas, con los resultados vistos. "Se está viendo una severa liquidación en materias primas", describió Thomas Simons, economista de Jefferies & Co en Nueva York, al describir la jornada. Tenía en cuenta el derrumbe del 4,8% en el índice de materias primas que esa firma elabora para Reuters, su mayor caída desde que estalló, a fines de 2008, la crisis subprime. |