La cotización del euro en pesos se derrumbó 20 centavos en apenas tres días, al pasar de $ 6,16 (valor del pasado miércoles) a los $ 5,96 de ayer. En realidad, la moneda europea replicó aquí, aunque con cierto rezago, la tendencia a la depreciación que había mostrado en el mercado mundial frente al resto de las divisas, cuando los inversores se desilusionaron con los planes del Banco Central Europeo (BCE). La semana pasada, esa entidad omitió mencionar la posibilidad de realizar en breve un nuevo ajuste alcista en sus tasas de interés de referencia, lo que dejó al euro sin reaseguro de valor extra en medio de los recurrentes problemas de financiamiento que enfrentan algunos países de la eurozona. "Con una inflación que en Europa no da señales de bajar (el último dato de abril fue de 2,8 por ciento interanual, que representa la más alta en 2 años y medio), el euro continuaba elevándose especialmente contra el dólar y la libra, divisa contra la que, por ejemplo, alcanzó la semana pasada su nivel más alto desde marzo de 2010", reseñó ayer un informe de la consultora Silver Cloud para explicar las expectativas de nuevos aumentos en las tasas que estaban detrás de esta escalada. La moneda única había subido cerca de un 15 % entre principios de enero y el último miércoles, cuando alcanzó un pico. Hora de desbarrancarse Claro que una vez que esa especulación quedó desbaratada, por la decisión del BCE y los crecientes problemas de deuda que acarrean Grecia, Irlanda, Portugal y España, entre otros, el desarme de posiciones financieras golpeó al euro, que se desbarrancó contra el dólar estadounidense de 1,6050 a 1,4350, aunque la tasa de ajuste de ayer fue mínima. Para los analistas, el diferencial de tasas de interés entre el euro y el dólar y las expectativas de que pudiera ampliarse en los próximos meses es el único soporte que tiene el euro para justificar su sostenidas alzas. Incluso ayer, su tendencia a la depreciación resultó reforzada, al quedar a la vista nuevamente la crisis en varios países de la eurozona por el nuevo recorte en la calificación de la deuda que recibió Grecia y los sostenidos rumores sobre la posibilidad de que el país abandone el euro. Aquí, el ajuste, medido en pesos, llega al 3,2% en apenas tres jornadas de negocios, lapso en que -como fue mencionado- el euro vendedor pasó a cotizarse a $ 5,96. |