La falta de tendencia fue la nota predominante en el mercado de divisas, en el que se registraron escasos movimientos. Los inversores continúan a la espera de las grandes citas macroeconómicas de la semana que viene, aunque hoy contaron con algunas referencias, sobre todo en Europa. Sin embargo, se imponía la cautela. El euro no fue capaz de reaccionar al alza pese a que entre los datos macroeconómicos que se conocieron a lo largo de la sesión predominó el tono positivo. Bien es cierto que el índice ZEW de confianza del inversor en Alemania subió algo por debajo de lo esperado por el mercado. Sin embargo, este indicador registraba su primer incremento en los últimos seis meses.
Los inversores también se encontraron con referencias positivas en los datos de gastos del consumidor en Francia y también de confianza del consumidor en Italia. Sin embargo, su cotización se mantuvo plana frente a las principales divisas internacionales, incluido el dólar, que seguía cotizando en torno a la cota de 1,21 unidades por euro.
El mercado continúa a la expectativa de las cifras macroeconómicas que se publicaran en EE UU a finales de la presente semana, entre las que se encuentran los pedidos de bienes duraderos, el paro semanal y el dato final del crecimiento de la primera economía mundial durante el primer trimestre. Estas cifras serán las que se conozcan inmediatamente antes de que la Reserva Federal se reúna para, según la mayoría de los pronósticos, revisar al alza los tipos de interés.
Mientras, el yen, que ayer perdió a última hora en Nueva York parte de los avances que había logrado durante la mañana, volvió a repuntar, con los inversores a la espera de que se publique el informe Tankan de confianza empresarial, con el que se suele abrir el nuevo semestre en Japón. En las últimas ocasiones, la publicación de este documento ha sido todo un revulsivo para el mercado, en el que además se prevé que el freno del crecimiento de la economía china que pretende el Gobierno del gigante asiático afectará menos de lo previsto a las exportaciones niponas.
Los expertos consideran que el yen es, ahora mismo, la moneda que más fortaleza está mostrando y no dudan que continuará su ascenso hasta que las alarmas se enciendan en el mercado y las autoridades tengan que tomar cartas en el asunto para impedir este recorrido.