Por Carlos Vergara, Corresponsal en Chile - SANTIAGO, Chile.- El Senado chileno aprobó ayer la ampliación del plazo de las salvaguardias para diversas importaciones agrícolas, desde los actuales dos años hasta un máximo de cuatro años, como medida de protección para la producción nacional y como defensa ante la supuesta competencia desleal extranjera, procedente de la Argentina y de la Unión Europea. La medida, que requiere una última sanción de la Cámara de Diputados, será promulgada como ley de la república a la brevedad. En conversación con La Nacion, el senador oficialista José García Ruminot, integrante de la comisión de Hacienda y votante de la moción, defendió la medida: "Hemos aprobado la ampliación de las salvaguardias para que operen frente a aumentos significativos de importaciones de un determinado producto, que muchas veces ingresa con ánimo de destruir al competidor, y sin ventajas comparativas", explicó el parlamentario. En Chile, donde los productores sufren con el actual bajo precio del dólar, existen actualmente tres métodos de defensa del comercio internacional, que apuntan directamente a los productos subvencionados en sus países de origen: medidas antidumping, derechos compensatorios y las referidas salvaguardias, que son la orden más solicitada por los productores locales. Uno de los sectores más sensibles del último tiempo en la producción chilena ha sido el de la leche, y durante la última parte del gobierno de Michelle Bachelet se establecieron sucesivas barreras a los productos lácteos argentinos y uruguayos. "En Europa se producen fuertes excedentes de leche y en algún momento buscan deshacerse de ella y bajan sus precios de forma vil", dijo García Ruminot, quien también se refirió a la actual situación con la Argentina, que hoy contempla medidas antidumping para la importación de trigo. "En la Argentina existe un subsidio que genera distorsiones", puntualizó el senador. "Por razones de política interna, la Argentina tiene prácticas de comercio que buscan favorecer su producción y el que los agricultores tengan precios internos más altos. Eso hace pensar que privilegia su vida rural. Ahora, si un país grande como la Argentina lo hace, ¿por qué no nosotros?", agregó el parlamentario, que detalló que ha recibido numerosas quejas de productores frutícolas por las dificultades en el ingreso de fruta chilena a la Argentina en las últimas semanas. Fuentes del agro chileno consultadas por La Nacion coincidieron en que la medida busca defender los intereses chilenos de la falta de regulación en la Argentina. "Sabemos que allí se indexa la producción del trigo; también, que su exigencia a los cumplimientos laborales son menos fuertes que en Chile. En otras palabras, están jugando con las cartas marcadas, sobre todo en productos como la leche, el queso y el trigo", aseguraron esas fuentes. Cabe precisar que Chile ya impuso en el segundo semestre de 2009 una salvaguardia provisional del 15% a la importación de leche (condensada y en polvo) y queso gouda, provenientes de la Argentina y de Uruguay. La harina de trigo argentina, en tanto, ha visto trabas desde diciembre de 2006, luego de una acusación de los productores chilenos de posible dumping por parte de los molinos argentinos. |