Los bonos locales registraron leves alzas ayer, tras una rueda de negocios selectivos en la que algunas compras de oportunidad bastaron para poner fin (al menos por ahora) a la debacle de la deuda en pesos indexados, mientras los bonos emitidos en dólares permanecen firmes por dolarización de carteras. Entre las acciones, el saldo de subas (32) y bajas (35) fue mucho más ajustado, como revela una mejora final del 0,15% en el índice Merval, construida sobre la base de las valorizaciones de aquellas empresas que en las últimas horas presentaron buenos balances (como Aluar, que ganó 1,7% tras revelar que sus utilidades crecieron 76,2% interanual en el período de nueve meses terminado), anunciaron inversiones ( 1,9% Telecom) o resultaron beneficiadas en la nueva tanda de aumentos de precios que autorizó Guillermo Moreno, como Molinos (subió 3,22 por ciento). Los repuntes se dieron en un contexto algo más amigable para los mercados emergentes y las commodities, ahora que el dólar estadounidense parece haber agotado su repunte. El billete verde bajó en el mundo 0,2% ante una canasta de seis divisas similares, en una jornada en la que la mejor predisposición por tomar riesgos además aumentó de 3,16 a 3,23% anual el rendimiento del T-Bond a 10 años por desarme de posiciones defensivas, lo que basta para explicar el rebote de los emergentes. 32% Es la suba promedio nominal interanual en las ganancias de las cotizantes porteñas. Ajustada por inflación y PBI, se diluye bastante. Javier Blanco
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