El anunciado final del programa de estímulo de 600.000 millones de dólares de la Reserva Federal (previsto para el próximo mes), la creciente volatilidad de los mercados monetarios y los vaivenes que tuvieron los precios de las commodities en las últimas semanas parecen haber convencido a los inversores de ser algo más prudentes. Ese panorama pareció confirmarse ayer, cuando casi todos los mercados del mundo mostraron mediocres desempeños con demanda retraída y precios en leve retroceso, pese a que la jornada confirmó que los esquemas que buscan evitar males mayores en la economía siguen funcionando. De hecho, ayer quedó oficializado el salvataje a Portugal (la Unión Europea y el FMI crearon un fondo de 78.000 millones de euros, el tercero para un país de la eurozona), lo que ayudó a ponerle un piso al euro, moneda que llegó a caer hasta US$ 1,40481 antes de rebotar hasta 1,42450, para terminar cerrando a 1,4153. Sin embargo, la mirada de los inversores -según Jeffrey Saut, jefe de estrategias de Raymond James Financial- está puesta en el fin de la era de hiperliquidez. "Existe la posibilidad de que veamos la primera corrección decente desde que comenzó la recuperación porque la gente se preocupará sobre si la economía conseguirá suficiente tracción para crecer por su cuenta", dijo a Reuters a la hora de describir los ánimos del mercado. 2,3% Bajaron los papeles del Banco Macro y el Grupo Galicia, en rueda bajista del Merval (-0,17%), pero más dura para los bancos. Javier Blanco
|