Por MARIANO GORODISCH - El 2011 es un año de elecciones y el mercado accionario se moverá al ritmo de las encuestas políticas. Por lo tanto, las cotizaciones de las empresas reflejarán el resultado electoral.
En la actualidad, la plaza local redujo significativamente su operatoria y desde principios de año se negocia aquí y en todo el mundo con sesgo bajista. En consecuencia, las posiciones de inversión que le ganen al mercado serán aquellas que se muevan en base a las expectativas.
Si Cristina Fernández de Kirchner se alza con un triunfo electoral, las empresas vinculadas al sector de la construcción y del consumo de bienes durables pilares del modelo K tendrán un rally importante, ya que el modelo kirchnerista se basa en el anuncio y realización de obra pública, como el caso puntual de los planes de vivienda.
Por lo tanto, algunas de las empresas que se beneficiarían con un segundo mandato de CFK serían la constructora Dycasa, la productora de aluminio Aluar, la cementera Juan Minetti y la productora de motores Pertrak, opina Yanina Zupnik, analista de Provinfondos.
Desde 2003, cuando asumió Néstor Kirchner, el precio de estas empresas subió 500%, sustentado en que la realización de obra pública es pilar del modelo K. Estos rendimientos podrían repetirse en el futuro, augura la especialista.
En el otro extremo, las acciones perjudicadas con la reelección serían las empresas energéticas, que esperan desde el fin de la convertibilidad una corrección en las tarifas, y el Grupo Clarín.
Desde la óptica de Zupnik, si gana un candidato más moderado y pro mercado, dispuesto a realizar las reformas necesarias para corregir los errores de política económica de los últimos años, las empresas del sector energético (Edenor, Transener, TGS, Pampa Energía, Central Puerto, Gas Natural, Metrogas, Edesur y Edenor) serían las más favorecidas, porque se les permitirá ajustar sus tarifas.
Sergio de Ilzarbe, asesor financiero de InvertirOnline, coincide con esta hipótesis, independientemente de quién gane las elecciones de octubre: Las acciones energéticas han performado muy mal durante este año, y creo que han alcanzado valores de pisos interesantes, lo cual las lleva a ser de las primeras en comenzar a buscar reversiones.
A su criterio, se destaca Edenor, que se encuentra operando muy por debajo de los promedios objetivo de analistas de primera línea del mercado americano: un 30% por sobre sus valores actuales. También le pone unas fichas a Pampa, que tiene buenas relaciones con el oficialismo.
Todo el sector utilities durante el último año s ha desempeñado muy por debajo de lo que hizo el S&P, y ambos papeles operan en este mercado que está siempre buscando arbitrar, por lo que si el sector crece fuerte en el mercado americano, también lo podría hacer con los activos de riesgo local.
Otra de las apuestas de Ilzarbe es Transener, que está comenzando a ver frutos en sus acciones legales por los atrasos tarifarios, lo cual podría sentar un precedente y transmitir las expectativas al resto del sector, otorgándole mayores chances.
Tanto en Edenor, en Pampa, como en Transener, el ratio de P/BV (precio sobre valor libro) es menor o igual a 1, mientras que el Price to Book Value de una empresa similar, también subvaluada en Brasil, es de 1,35, como el caso puntual de Copel Companhia Paranaense De Energia.
Javier Marcus, profesor del posgrado en Mercados de Capitales de la Universidad del Salvador, se inclina por Mirgor: Cuando se solucione el conflicto con Brasil y baje la duda con respecto a la candidatura de Cristina, debería rebotar. Es parte del Merval y todavía eso no se ha notado. Por otro lado, y por el mismo motivo de la incertidumbre, le pondría fichas a Galicia, por el tema de los bonos en pesos.
Para Marcus, las expectativas de devaluación desmedidas castigan al cupón en pesos, que debería subir tarde o temprano.