Los atractivos precios a que habían quedado algunos de los bonos en pesos -en especial, los de mayor duración y más líquidos- tras la sucesión de bajas que venían padeciendo desde febrero parecieron haber despertado ayer el apetito de algunos inversores. El fenómeno fue facilitado por la vocación renovada que el Gobierno mostró en lo que va de mayo para mantener estable el dólar formal (además de algunos mensajes en este sentido que habría filtrado entre los banqueros Amado Boudou). También influyó el clima que se impuso ayer en los mercados, en general, y entre las materias primas, en particular, una vez que la Fed serenó los ánimos al calificar de "transitoria" tanto la debilidad de esa economía de EE.UU. como su tendencia a la aceleración inflacionaria, según revelaron las minutas de su último comité monetario. Pero lo concreto fue que el rebote, que ya se había insinuado en los últimos días, al fin llegó y quedó debidamente reflejado en los índices MAE de bonos, que mostraron avances del 2,2% para los emitidos en pesos, y de sólo 0,3% para los colocados en dólares, en una rueda activa que concitó negocios por más de $ 2100 millones en esa plaza. No fue casual. Ocurre que mientras los bonos en pesos cotizan con una paridad promedio del 70 al 76% (como el Discount o el Bogar 18), sus iguales en dólares llegan al 95% (el Discount ley NY) o superan el 100% (cualquiera a vencer de aquí a 3 años). 5,45% Avanzó ayer la cotización del Discount en pesos en el MAE, donde finalizó a $ 164,50. Fue su mayor suba en lo que va de 2011. Javier Blanco
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