Los mercados financieros se mantienen en la incertidumbre dadas las persistentes preocupaciones por una eventual reestructuración de deuda en Grecia y de los posibles riesgos que emanen de las elecciones locales en España previstas para el domingo.
"Hay una serie de vientos en contra que impulsan a jugar en corto (apuestas a la caída) al euro", dijo Jeremy Stretch, estratega de moneda de CIBC.
"Los temas de posicionamiento y/o valoración están a favor de los riesgos de corrección (para el euro) entrando al verano (boreal)", agregó.
El euro ha cedido casi un 5 por ciento desde que tocó un máximo cercano a 1,4940 dólares a inicios de mayo.
El euro borró su avance contra el yen y caía un 0,5 por ciento en el día a 116,21 yenes EURJPY=, aunque permanecía bien por encima de un mínimo reciente de dos meses cercano a 113,40 yenes.
El dólar se recuperó de sus tempranas pérdidas para subir un 0,3 por ciento a 75,379 contra una canasta de monedas de referencia .DXY, aunque se situaba por debajo de su reciente techo de 76,00 registrado a principios de esta semana.
"Nuestra preferencia es que el índice dólar se hunda lentamente a 74,40, o un 1 por ciento de baja desde los actuales niveles, pero no hay duda de que las compras técnicas surgirán allí", dijo Chris Turner, jefe de estrategia cambiaria en ING.
El dólar avanzaba un 0,1 por ciento a 81,70 yenes JPY=.
El viernes, el Banco de Japón mantuvo su política monetaria sin cambios, con una tasa de interés estable en un rango de cero al 0,1 por ciento. Pero en una medida sorpresiva, el vicegobernador Kiyohiko Nishimura retiró una propuesta para relajar aún más la política.
"Si la recuperación se retrasa o se frena, podríamos ver más acción del Banco de Japón, pero actualmente es difícil juzgar", comentó Lee Hardman, economista de Bank of Tokyo Mitsubishi-UFJ.