Por Martin Dinatale - Desde hoy el Gobierno pondrá todas las miradas en Rusia, y desde Moscú también habrá mucha expectativa por la visita oficial que comenzarán allí tres ministros de la administración de Cristina Kirchner que viajan con un firme objetivo: declarar a Rusia economía de mercado y atraer inversiones. El acuerdo que la Argentina y Rusia firmarán responde a un viejo reclamo que tiene Moscú para poder competir con las reglas del mercado y aumentar el intercambio comercial que en los últimos años no superó los US$ 200 millones y que a partir de ahora se espera que supere los 5000 millones. Los ministros Julio De Vido (Planificación), Héctor Timerman (Relaciones Exteriores) y Julián Domínguez (Agricultura) comenzarán en Moscú una intensa agenda. Este es un reconocimiento de la Argentina a los rusos para que compitan bajo reglas de juego fijadas por la OMC. Pero la presidenta Cristina Kirchner también espera que este gesto arrastre inversiones en el sector energético y la obra pública en medio de un año electoral. También se esperan inversiones rusas en minería, transporte, energía nuclear, agronegocios y cooperación científica, entre otros. Fuentes de la Cancillería y del Ministerio de Industria afirmaron a La Nacion que, tras la firma del acuerdo, automáticamente se harían anuncios de inversiones rusas en la Argentina vinculadas con empresas como Gazprom o Lukoil, gigantes público-privados del área del gas y del petróleo. Como rebote del anuncio, el Gobierno también enviará una señal al grupo Techint, con el cual la Presidenta está enfrentada desde hace un tiempo. Es que al incorporar a Rusia como economía de mercado se daría una mayor competencia en la industria del acero. Fuentes empresariales advirtieron a La Nacion que se espera que tras el acuerdo haya "una competencia en condiciones de comercio leal, porque en el caso contrario se podrían usar las herramientas que la OMC prevé para denunciar la competencia desleal". La decisión de avanzar con el acuerdo comenzó a tomar forma cuando Cristina Kirchner visitó Moscú en 2008. Entonces se empezaron a tejer duras negociaciones, y la Argentina vio en la economía rusa un socio estratégico para atraer inversores. Fuentes empresariales consultadas por La Nacion destacaron que entre los posibles impactos para la industria nacional si se considera a Rusia como una economía de mercado figuran los siguientes escenarios: - En una investigación por dumping se tomarán como referencia los precios internos de Rusia para luego ser comparados con el precio de exportación.
- Cuando un país es considerado economía de no mercado, a los fines de defensa comercial, se utilizan los datos de un tercer país con características de mercado para calcular un margen de dumping.
- A largo plazo, la industria y el trabajo nacional se podrían ver afectados ante la imposibilidad de determinar el grado de daño infligido a la economía local.
En el Gobierno se espera potenciar las exportaciones agrícolas y de carnes argentinas a Rusia. A la vez, la Argentina está pidiendo un mayor cupo para la compra en pollos y carnes. |