Las crisis que hoy viven varios países europeos disparó una mayor aversión al riesgo en todos los mercados. Así, después de clausurar el 2010 por debajo de los 500 puntos, el riesgo país de la Argentina volvió a posicionarse como uno de los más elevados en el mundo emergente. Actualmente ronda los 590 puntos básicos, con una suba de casi 20% este año y de 6,5% durante mayo, afectado además por el condimento electoral. El riesgo país de El alza en el riesgo local es superior a la de cualquier otro país de la región. En Venezuela trepa 6,70%, Brasil cede más de 12%, en Ecuador y Colombia baja casi 14% y en México retrocede 6,71%. El incremento es, de hecho, superior al que registró el promedio de los emergentes, con una suba del 14%. El EMBI (Emerging Markets Bond Index) es un índice que refleja la evolución del riesgo que supone invertir en deuda externa emitidos por gobiernos de países emergentes. El indicador es elaborado por el banco de inversión JPMorgan desde 1994. El objetivo de este indicador es ser un índice de referencia (benchmark) que refleje la percepción del mercado del riesgo asociado a invertir en títulos de países emergentes. Este riesgo, habitualmente denominado riesgo país, se mide a través del diferencial de los retornos financieros de la deuda pública del país emergente respecto del que ofrece la deuda pública estadounidense, que se considera que tiene un riesgo de incobrabilidad nulo. Se cree en el mercado que el EMBI de Argentina tiene un piso estructural. Con lo cual no bajará demasiado incluso en el mejor de los casos. El mercado no tiene del todo internalizado que el kirchnerismo tiene altas chances de ganar las elecciones de octubre. Si resultan triunfadores, el mercado va a castigar la continuidad de políticas anti-mercado, decía un consultor argentino que fue multado por Guillermo Moreno al difundir proyecciones de inflación más realistas que las del Indec. De hecho, el riesgo país había tenido un importante descenso el año pasado tras la muerte de Néstor Kirchner. Ese día bajó más de 70 puntos básicos, a poco más de 510 unidades. En el circuito financiero se creyó en su momento que el modelo K estaba cerca de su final, algo que no sucedió. Es impensado que Argentina tenga un riesgo mucho menor a los 500 puntos incluso con viento a favor. La desconfianza con las políticas de ese país determinan un piso inquebrantable. Nadie espera que vuelvan a tener un diferencial similar al de Brasil como ocurrió en 2005, señaló un operador del exterior. Para peor, la suba del indicador en el caso argentino está opacando la mejora del 2010. El año pasado, el EMBI de Argentina cedió 27%. Si bien llegó a estar cerca de los 900 puntos a finales de mayo, al cierre de ese año terminó consolidándose por debajo de las 500 unidades. Los operadores dicen que los activos argentinos están subvaluados pero que la dinámica es incierta por los componentes políticos, más aún en un año electoral. |