Por JULIÁN GUARINO - Los bonos en dólares siguen dando que hablar. Aunque mayo termina mañana, las emisiones dolarizadas cierran el mes con incrementos de hasta 8% en su valor de mercado. La diferencia es sustancial con respecto a los bonos emitidos en pesos, que han registrado comportamientos dispares. En rigor, uno de los más negociados en este grupo es el PR13, que registró una caída de 9%, según datos del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC).
Para los analistas, la ecuación de los inversores cierra por todos lados y no hace más que dejar en evidencia que la dolarización de las carteras como una de las formas que adopta la defensa de los ahorros e inversiones goza de buena salud. Es que los títulos en dólares se han convertido en una especie de refugio inversor. Esto los ha destacado en un mes que ha dado cuenta de magros resultados y donde las acciones han escalado en lo que ha volatilidad se refiere.
En rigor, en la city sostienen que grandes y medianos inversores han dolarizado sus carteras a la espera de que pasen las elecciones de octubre y que también esto ha impactado en los volúmenes registrados en el mercado de acciones. Dentro del exiguo rango de activos locales que prometen una renta nominada en dólares, los bonos a mediano plazo registran tasas atractivas y bajo riesgo, señalaron en Research For Traders.
Uno de los argumentos que avala la elección es el alto cupón que pagan los títulos. En este sentido sostienen que las tasas de interés resultan más que atractivas en función de lo deprimido del costo del dinero en todo el mundo.
Una de las emisiones que se alzó con mayor recorrido fue el Bono Global 2017, cuya variación fue de 7,14%. Se trata de un bono que paga una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 6,2% anual y que tiene un cupón fijo de 8,75%. El bono vence en 2017 y paga la renta en forma semestral.
Otro de los títulos fue el Boden 2015. Tiene una renta anual del 7% que se paga en forma semestral. La TIR es del 6% y el vencimiento del título opera en 2015. En las últimas 4 semanas, este bono creció 5% en su precio.
Similar es el caso del Bonar X. Ganó 4% en el mes y tiene una TIR anual del 7%. Cancela su renta en forma semestral y vence en el 2017 con un cupón fijo del 7% anual.
En Bull Market Brokers sostienen que el contexto también se ha encargado de cerrar algunas alternativas (las tasas son bajas en el mundo) y que, si bien esto ha incrementado la aversión al riesgo, de todas maneras las tasas locales resultan atractivas siempre y cuando se trate de emisiones en dólares.
Entre los bonos cortos también mandan los nominados en dólares. La mayoría de los bonos emitidos en moneda dura se mantienen alineados a la curva riesgo-rendimiento, a excepción de los de mediano plazo. Bonos como el Boden 2012 y Boden 2013 fueron los más elegidos para la reinversión de los fondos cobrados del último cupón del Bonar V que venció a fines de marzo.
A la hora de poner un pie en el mercado de acciones también hay que ser selectivo. Los mejores rendimientos estuvieron en dos papeles que pertenecen al panel general: YPF y Telecom. Entre las bajas más relevantes, se anotaron Molinos, Mirgor y Edenor. De todas formas, el índice Merval parece haber respetado la tónica bajista de las plazas de todo el mundo. Así, si bien resulta significativa la caída de la Bolsa de Madrid que se derrumbó 9%, el Merval se ubica en segundo lugar, con un retroceso de 4,12%, al tiempo que la Bolsa de México también da cuenta de un mal momento. En Estados Unidos, tanto el Dow Jones como el Nasdaq registraron caídas de casi 3%.
Tanto los commodities como las monedas tampoco sumaron demasiado. El petróleo retrocedió 11% mientras que el oro se mantuvo firme.