Así lo expresó a La Nacion Miguel Paulón, presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL). "En lo que va de mayo no aprobaron licencias", expresó Paulón, que opinó que esta situación podría tener que ver con "el marco [actual] de la relación con Brasil".
Para comparar, el año pasado las licencias no automáticas se aprobaban, según Paulón, en el plazo de una semana. Pero en mayo no hubo permisos.
En este contexto, el 30 de abril pasado venció un acuerdo privado entre empresarios argentinos y brasileños por el cual la industria local limitaba en 3000 toneladas por mes, en promedio, sus ventas de leche en polvo hacia el vecino país. Además, se comprometía a exportar su producción según un precio de referencia de Oceanía.
Ese convenio venció y no fue prorrogado. Pero independientemente de esa situación la cuestión de fondo es que no se están dando nuevas licencias. "Hay preocupación porque los volúmenes de producción se van incrementando y hay necesidad de exportar", precisó el presidente del CIL.
Otro industrial coincidió en que está demorado el otorgamiento de nuevos permisos para la leche en polvo argentina.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), en 2010 la Argentina exportó 37.746 toneladas de leche a Brasil por un monto de 130,1 millones de dólares. En números más finos, Brasil se llevó 25.356 toneladas de leche en polvo entera, 10.559 toneladas de descremada, 1622 toneladas de otras leches en polvo y 210 toneladas de leche fluida.
El segundo mercadoCon ese volumen y valor, Brasil fue el segundo mercado en importancia para la Argentina después de Venezuela, que adquirió 42.487 toneladas de este producto por 150,8 millones de dólares. En total, el país vendió en leches, sin incluir quesos, 171.868 toneladas, con ingresos por US$ 599,6 millones.
Según Paulón, el jueves pasado el gobierno argentino, vía el Ministerio de Industria, que conduce Débora Giorgi, le envió una lista con todas las licencias argentinas que estaban requiriendo su aprobación. Entre ellas estaba la leche en polvo.
En este contexto, la esperanza de los industriales está depositada en lo que pueda ocurrir en los próximos días con las licencias. "Veremos qué pasa a partir del lunes [por hoy]", indicó Paulón.
Un parate de las ventas a Brasil podría ser perjudicial para los productores si se prolongara en el tiempo. Eso podría resentir el precio pagado por las industrias a los productores. De hecho, en la actualidad los tamberos están reclamando una recomposición del precio de la leche. Según el Ministerio de Agricultura, en marzo pasado el promedio abonado por la industria fue de $ 1,539 el litro. Algunos representantes de la producción piden llevar esa cifra a 1,80 pesos.

