Tiemblan los industriales brasileños y no precisamente por la marcha de la economía. El real, la moneda oficial de Brasil, cerró ayer en un máximo de las últimas 4 semanas, en una jornada de escaso volumen de negocios debido a un feriado en Estados Unidos y marcado por el ajustes de posiciones en el mercado de futuros. Al cierre de las operaciones cambiarias, el real se fortaleció 0,5% a 1,59 unidades por dólar, acercándose al máximo del 4 de mayo, cuando cerró a 1,58 reales a la venta. Debido al feriado de Estados Unidos, el mercado está con muy escasa liquidez y así cualquier lote grande de venta derrumba (la tasa de cambio) del dólar, dijo Ovídio Soares, operador de cambio de Interbolsa do Brasil. Según operadores, la expectativa es que los próximos días los participantes del mercado intensifiquen los ajustes en el mercado de futuros típicos de fin de mes. De todas formas, la moneda brasileña acumula 36% de apreciación desde comienzos de 2008, lo que ha despertado la preocupación de aquellos que buscan mantener la competitividad de las exportaciones en ese país. En rigor, la depreciación del dólar frente a las principales monedas del mundo ha puesto a los funcionarios brasileños en la disyuntiva sobre atacar la inflación aunque tener precaución en la suba de las tasas de interés. En este sentido, se espera que tengan lugar nuevas medidas para compensar el ingreso de capitales del exterior. |