| | aaa | Por: Luis Beldi - La decepción de los inversores por los malos datos de creación de empleos que llegaron desde Estados Unidos derrumbó a las acciones e hizo retroceder levemente a los bonos. El panorama se agravó con otra rebaja a la calificación de la deuda griega, que quedó con perspectiva negativa y en la categoría de «bonos basura». En estas circunstancias, el Dow Jones cayó un 2,22 por ciento. En un día perdió más de lo que bajó en todo mayo (-1,80 por ciento). El petróleo cedió un 2 por ciento. La perspectiva de menor actividad económica afecta al crudo de manera directa. En cambio, el oro subió un 0,50 por ciento, a 1.541,34 la onza, porque fue el refugio de los más conservadores.
Los títulos de la deuda argentina, si bien bajaron, lo hicieron de manera moderada. El Discount en pesos, el bono de referencia del canje, cedió un 0,27 por ciento, y los cupones PBI en dólares perdieron un 0,40 por ciento. Se lució el cupón en pesos, que avanzó un 0,30 por ciento.
Los bonos medianos en dólares también sucumbieron, pero sus retrocesos no superaron el 0,30 por ciento. En cambio, los bonos más cortos en divisas, que son más seguros, consiguieron subir. El Boden 2012 aumentó un 0,30 por ciento; y el 2013, un 0,82 por ciento.
El riesgo-país subió por la baja de los bonos en dólares en el exterior. El embi de JP Morgan creció casi un 3 por ciento, a 609 puntos básicos.
El mercado cambiario se mantuvo al margen de las malas noticias. En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, el dólar estuvo muy ofrecido por los exportadores y cerró a $ 4,09. El Banco Central aprovechó para comprar u$s 60 millones y recuperar la mitad de lo que había vendido el día anterior cuando la demanda fue mayor por las compensaciones de fin de mes. A pesar de las compras y de la suba del euro y del dólar, las reservas de la entidad bajaron u$s 51 millones, a u$s 52.002 millones. En el comunicado del Central se adujeron pagos al exterior.
En la plaza marginal, el «blue» recuperó 50 centavos y cerró a $ 4,3050. La semana pasada alcanzó un máximo de $ 4,35.
En cambio, el «contado con liquidación» cedió dos centavos, a $ 4,40 por la baja de los títulos en dólares. Este dólar se utiliza para fugar divisas triangulando con bonos.
En la Bolsa, el índice Merval de las acciones líderes bajó un 2,29 por ciento y quedó en el mínimo del año. El Merval está en el mismo nivel que tenía el 17 de noviembre pasado. Lo preocupante es que la baja se produjo con un fuerte monto de negocios por $ 74 millones, más del doble de lo que se venía operando habitualmente. Este aumento de las operaciones indica que la mayoría de los inversores no se resistió a vender las acciones. Muchos se habían quedado en el mercado a la espera de mejores indicadores del exterior que nunca llegaron.
Molinos, con el 5,80 por ciento, fue el papel más golpeado. Lo siguieron Grupo Galicia (-3,69 por ciento), YPF (-3,47 por ciento) y Banco Hipotecario (-3,15 por ciento).
El panorama se ensombreció, pero puede haber rebotes después de las fuertes bajas. Los bonos demostraron que son los que mejor resisten, en particular los nominados en dólares. El oro volvió a cobrar fuerza como activo de refugio y creció la demanda de dólares en el mercado marginal. El euro, aunque volvió por sus fueros y está cerca de $ 6,00, todavía no convoca a los ahorristas. |
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