RETROCEDIÓ 1,5% Y BAJÓ LA TASA INTERANUAL A LA MITAD Incidió la caída de la actividad industrial en abril. El acumulado del primer cuatrimestre es el más bajo del año, pero en Economía sostienen que no hay cambio de tendencia. La actividad económica se desaceleró en abril pero acumuló en los primeros cuatro meses un crecimiento de 6,3% respecto a igual período del año anterior. La economía que venía creciendo a tasas interanuales de 11% a 12% desde septiembre de 2003, bajó de ritmo como consecuencia de un retroceso de 1,5% (en términos desestacionalizados) en abril respecto a marzo. Sin embargo, los resultados del primer cuatrimestre decidieron al titular del Palacio de Hacienda, Roberto Lavagna, a corregir en medio punto, de 5,5% a 6%, la estimación de crecimiento del PIB para este año. Según difundió ayer el Indec, el Estimador Mensual de Actividad Económica
(Emae) acumuló en los primeros cuatro meses una variación de 9,8%, en comparación con igual período del año anterior.
La baja de abril está vinculada a la performance negativa de la industria durante ese mes, en la que incidieron las paradas técnicas postergadas en los meses de verano para acumular stocks, y el impacto de la crisis energética. Con estos resultados el registro de abril quedó nivelado con el correspondiente a diciembre de 2003 en la medición desestacionalizada.
"La desaceleración es algo normal. Hace siete meses que la economía viene creciendo a una tasa elevada, del 10% anual, no es de esperar que eso se mantenga a lo largo de todo el año", señaló el director de Políticas Macroeconómicas, José Luis Maia.
Como seis años atrás
A su vez el Indice de Producción Industrial (IPI) que elabora la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel), registró un aumento de 6,2% en mayo respecto a igual mes del año anterior. El acumulado de los primeros cinco meses (8,3%) superó en 23% el correspondiente a 2002, el período más profundo de la depresión, y se ubicó en el nivel de enero-mayo de 1998, el más alto de la serie que sigue Fiel.
Esta tendencia expansiva estuvo motorizada por los bienes de capital y los bienes de consumo durable. En los primeros cinco meses los primeros aumentaron su nivel de actividad 36,2% respecto a igual período del año anterior, mientras que la variación de los segundos fue de 12,7%. El informe de Fiel destaca que a estos dos renglones correspondió el 70% del crecimiento del IPI en esos meses. A su vez la variación en bienes de consumo no durable fue de 8,6%, y en bienes intermedios de 5,4%.
El desagregado para los primeros cinco meses arrojó un fuerte incremento en la industria automotriz (47,3%) y en minerales no metálicos (24,7%). En cambio retrocedieron respecto al acumulado de enero-mayo de 2003, siderurgia (0,6%) y la industria del tabaco (2,1%).
Simultáneamente, la encuesta elaborada por la Fundación reveló que a excepción de la demanda, la expectativa empresaria prevé leves mejoras en las variables industriales. Así tres cuartas partes de las respuestas (74%) consideró la situación actual como normal, mientras que 20% la calificó como buena y 6% como mala. La diferencia, 14 puntos, es la más alta de la serie de Fiel.
El saldo de las respuestas respecto a las perspectivas de los próximos meses resultó positivo en 6 puntos, dos puntos más que en abril. Sin embargo, 94% de los consultados opinó que la situación no experimentará cambios.
Para 87% de las empresas la tendencia de la demanda es normal, pero las respuestas que la consideraron alentadoras sólo superaron por un punto a las opiniones negativas. La expectativa desfavorable se manifestó en bienes de consumo no durables y en menor medida en bienes de uso intermedio. |