La inesperada caída de los pedidos de bienes duraderos y la subida de las peticiones semanales de subsidios de desempleo han hecho perder terreno al dólar, después de que en los últimos días los inversores se mantuvieran a la expectativa a la espera de conocer si la revisión de los tipos de interés en EE UU será moderada o más intensa de lo esperado. El yen, imparable, aprovechó para repuntar más de un 1%. Al contrario de lo sucedido en la primera parte de la semana, las referencias macroeconómicas han comenzado a aparecer y han hecho que la sesión en el mercado de divisas fuera algo más activa que las inmediatamente anteriores.
El dólar se vio lastrado por las cifras que se publicaron sólo unos días antes de que se produzca la crucial reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal. Los pedidos de bienes duraderos retrocedieron un 1,6% de forma inesperada, ya que el mercado apostaba por una subida en torno al punto porcentual. Los expertos también esperaban un ligero recorte de las peticiones semanales de subsidios de desempleo, las cuales, sin embargo, se incrementaron.
Estas cifras reducen la posibilidad de que la revisión alcista de los tipos de interés en EEUU que el mercado ha descontado prácticamente sea más agresiva de lo esperado, de ahí que el dólar descendiera con cierta fuerza frente al euro. La divisa única se situaba en el entorno de 1,2180 dólares cerca del cierre de la sesión, sus máximos intradía.
No obstante, los expertos consideran que la trayectoria del euro se ha visto lastrada por las cifras de inflación en Alemania, que han reflejado una moderación en el alza de los precios, tras la fuerte subida del crudo. De este modo, las cábalas sobre una subida adelantada de los tipos de interés en la eurozona perdían fuerza y los especuladores deshacían posiciones en la divisa europea.
El que no cedió ni un ápice de su empuje fue el yen. La debilidad mostrada por el dólar por los datos macroeconómicos fue aprovechada por la divisa nipona, que superó con creces sus máximos de los dos últimos meses y logró situarse por debajo de la cota de 108 unidades por dólar.
El optimismo sobre la economía japonesa se incrementó hoy después de conocerse sendos informes del Gobierno nipón en el que se pone de manifiesto tanto el optimismo de las grandes empresas del país como del buen comportamiento del sector servicios, responsable de la mayor parte de los puestos de trabajo creados por la segunda economía mundial.