Los malos datos de empleo de Estados Unidos del viernes siguieron afectando a los inversores. Europa no ayudó porque sigue la interminable saga de la ayuda a Grecia. La desorientación provoca cautela por ahora. No se ve apresuramiento por deshacer las carteras.
De todas maneras, los inversores siguen buscando refugio en el oro, que subió un 0,50%, a u$s 1.544,09 y se encamina a un nuevo récord.
La Bolsa local exageró su caída. El Merval perdió un 1,35% contra el 0,50% del Dow Jones de Wall Street. Las empresas del sector de la alimentación, las petroleras y los bancos fueron los más afectados en un mercado con negocios por debajo de lo habitual. Molinos encabezó los retrocesos con un 3,09%. Lo siguió Siderar con un 2,89%; Petrobras Argentina, con un 2,82%; y Banco Hipotecario, con un 2,35%.
La caída de las materias primas, en particular el petróleo, está incidiendo no sólo en las acciones, sino en el precio de los cupones PBI. El crecimiento de la Argentina está ligado a lo que ocurra con sus granos. Por eso, la versión en pesos de estos derivados cedió un 0,81%; y la nominada en dólares, un 0,68%.
Los bonos en moneda local también fueron víctimas del mal humor que vino del norte. El Discount perdió un 0,77% después de cuatro ruedas consecutivas de alza. Los títulos de más alto rendimiento en pesos fueron los más afectados, porque fueron los que más subieron en las últimas dos ruedas hábiles. El Bocon Pr 13, por caso, perdió un 1,39%.
Los papeles posdefault en dólares volvieron a la normalidad y salieron indemnes del mal día. Después de dos ruedas consecutivas de bajas, sus precios quedaron sin cambios. Volvieron a ser el refugio. La noticia positiva fue la caída del dólar marginal. El «blue» cedió 1,50 centavo, a $ 4,2650 y quedó vendedor para hoy. Como la tendencia no está firme todavía, no se ve una reacción del consumo y de los plazos fijos. Pero hay que recordar que los que compraron dólares en los últimos tiempos deben hacer frente a pérdidas, ya que la divisa llegó a cotizar en la plaza marginal a $ 4,35 para la venta. Esto significa que en una semana el dólar perdió un 2%. En ese lapso, el euro subió desde $ 5,93 hasta $ 6,06 ( 2,20%), aunque todavía no llegó a los $ 6,17 de principios de mayo. El dólar «contado con liquidación», que es el que se utiliza para fugar capitales del país, perdió otro centavo y quedó en $ 4,37. En una semana cayó 7 centavos.
La baja de la divisa les quita presión al Banco Central y al Gobierno porque, si seguía subiendo, se iba a resentir el consumo y habría menos demanda de préstamos personales, algo sensible en un período electoral. En el Forex-MAE, la principal plaza mayorista, el dólar cerró a $ 4,091 con la ayuda del BCRA, que sobre el final se alzó con u$s 25 millones y elevó las reservas a u$s 52.038 millones. De esta manera, en lo que va de junio, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont adquirió u$s 200 millones.
El oro es el único que mantiene el encanto, porque, a pesar de que bajó un 1,60% en mayo, ha comenzado un firme repunte y puede llegar a otro récord. Como se ve, fue un día de cautela; los datos que surjan hoy serán clave. |