| El clima de preocupación que se instaló últimamente en los mercados a partir de la debilidad que mostraron los indicadores de EE.UU. pareció potenciarse ayer, pese a que no se conocieron nuevos datos en ese sentido. En Wall Street, otro ajuste dejó bajas de hasta 1,1% en los índices accionarios (Nasdaq), en una jornada particularmente floja para los bancos, que registraron bajas de hasta 3,7% (como el BofA) ante la sola posibilidad de que la Reserva Federal vaya a aumentarles los requisitos de capital para operar. Además, sin señales que modifiquen la percepción general (la aprobación de un nuevo tramo de asistencia financiera a Grecia operó en el mismo sentido, ya que no cambia la sensación de pendiente hacia una próxima reestructuración de su deuda), todo se mantuvo igual con los T-Bond muy demandados; las tasas, muy deprimidas, y el dólar, algo más sostenido. Este cóctel resultó letal para las commodities: perdió US$ 1,5 el petróleo; US$ 4 la soja (cede 13% en lo que va del año) y US$ 1 el trigo. El mismo cuadro se replicó aquí, donde los inversores parecen cada vez más cautelosos, lo que ayuda a deprimir los precios. Ayer, por caso, cedió 1,35% el Merval (ya pierde 11% en el año) y resignaron entre 0,6 y 0,7% los índices de bonos del MAE en pesos y dólares, lo que revela que hubo bajas generales, sin distinción de monedas. - 2,38%
Cayeron ayer las acciones de Siderar ante la persistente ofensiva oficial sobre la empresa. Pierden 6,5% en el mes y 21,5% en el año.
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