Las principales bolsas del mundo operaron con leves oscilaciones ayer, a la espera del diagnóstico de la Reserva Federal sobre la situación de la economía de EE.UU. y de alguna medida que pudiera ayudar a impulsar los precios.
No sucedió. Si bien su presidente, Ben Bernanke, se mostró convencido sobre un mayor crecimiento en el segundo semestre, enseguida debió admitir que algunos factores que calificó como "temporales" (como los mayores precios de los combustibles y el desastre en Japón) habían ayudado a debilitar la expansión últimamente. Por lo demás, al no anunciar medidas, pareció desencantar a los inversores que lo escucharon con el corazón, pero le respondieron con el bolsillo.
Bastó que Bernanke comenzara a exponer en Atlanta para que Wall Street, que había mostrado tendencia al rebote (el Dow Jones llegó a subir 0,7%) terminó cerrando 0,16% abajo. Igual dibujo repitió aquí, con sus limitaciones, el Merval, que cerró el día neutro ( 0,1%), en una rueda que también dejó bajas entre los bonos.
Otro dato fue la debilidad del dólar en el mundo, lo que alivió a las commodities . Guan Tao (un funcionario monetario) dijo al sitio China Finance 40 que su país debe evitar el riesgo de tener "demasiados dólares" cuando cree que EE.UU. se verá forzado a mantener una política fiscal y monetaria expansiva. Sus dichos, horas después, habían sido borrados del sitio web.
3%
A ese nivel se mantuvo la tasa del T-Bond de EE.UU. a 10 años ayer, mostrando que entre los inversores sigue prevaleciendo la cautela.
Javier Blanco

