El compromiso es consistente con la política de ajuste para cerrarle camino a la inflación. Para ello, el Banco Central de Brasil elevó su tasa, en una magnitud similar a la que el mercado había esperado. Es la cuarta vez consecutiva que lo hace.
Con un incremento de 25 puntos básicos, la tasa de interés de referencia (Selic), quedó en 12,25%, el nivel más alto de los últimos 26 meses.
En su declaración, las autoridades monetarias recalcaron que, considerando los riesgos inflacionarios, y el ritmo aún incierto de moderación de la actividad doméstica, así como la complejidad que envuelve al contexto internacional, el Comité entendió que la implementación de ajustes de las condiciones monetarias por un período suficientemente prolongado continúa siendo la estrategia más adecuada para garantizar la convergencia de la inflación para una meta en 2012.
Si bien la suba fue del mismo tamaño a la que había anticipado el mercado, resultó ser bastante más moderada en comparación con el ritmo que había sido previsto meses atrás. Con todo, los analistas intuyen que el banco central buscará mantener el ciclo alcista por un período más prolongado que el que había sido previsto inicialmente.
Lo que viene
En adelante, la expectativa del mercado financiero es que el banco central brasileño aplique al menos un aumento más de 0,25 puntos porcentuales en la reunión fijada para el 20 de julio próximo. La previsión de los economistas es que la Selic cierre el año en un 12,50% anual.
El de ayer fue el cuarto aumento consecutivo de tasas, que en el inicio del gobierno de Dilma Rousseff se ubicaba en 10,75%. Y fue resuelto a pesar de que, en mayo pasado, la inflación en esa economía mostró una leve desaceleración: el índice referencial de precios al consumidor de Brasil (IPCA) subió 0,47% en ese mes, y reflejó una disminución respecto del alza del 0,77% registrada en abril. De acuerdo con esto, en los últimos doce meses, el IPCA subió 6,55%. Esta cifra sigue siendo más alta que el rango meta del Banco Central, que es de un 4,5%.
Los brasileños ya tuvieron, de por sí, una larga historia de inflación en las décadas de 1980 y 1990. De ahí que una fuerte alza en los precios al consumidor amenace con opacar el primer año de mandato de Rousseff.
El Banco Central dijo que elevaría las tasas todo lo que sea necesario para llevar las expectativas de inflación al centro de la meta en el 2012. Eso sigue estando muy lejos y por lo tanto seguirán elevando la Selic, consideró Newton Rosa, jefe economista de SulAmerica Investimentos.
Si bien se especulaba con una mayor volatilidad, los mercados se tomaron ayer la salida del jefe de gabinete de Dilma Rousseff, Antonio Palocci, con relativa calma, durante la espera a la decisión monetaria de elevar la tasa.