En los últimos dos años, la soja se convirtió en la exportación "estrella" y en el principal producto que el país vende a China. Sólo el último año, ese mercado compró a la Argentina cerca de 1.800 millones de dólares en porotos, harina y aceite de soja, para abastecer a un importante sector de su población que viene mejorando su dieta alimentaria. Además, en los primeros cuatro meses de este año, el país asiático incrementó 166% la importación de la oleaginosa y sus derivados argentinos, lo que desconcierta al mercado mundial que no sabe cuál será el límite de esta demanda.
Según explicó durante su exposición en el seminario Luis Herrera, presidente del Rofex (Mercado de Futuros de Rosario), China compra en la actualidad el 40% de la producción mundial de soja y modifica el escenario mundial de este alimento cada vez que toma una decisión. "Esto lo pudimos comprobar en las últimas semanas, cuando rechazó algunos cargamentos de Brasil y provocó bajas muy fuertes en la cotización de la oleaginosa", sostuvo Herrera. En este sentido, reconoció que las restricciones al crédito impuestas por el Gobierno central en el primer trimestre también jugaron en contra del aumento de las compras.
Según el empresario, la soja argentina seguirá siendo muy demandada por los importadores chinos ya que deben abastecer a una gigantesca industria procesadora, que tiene una capacidad de molienda de 140.000 toneladas diarias. |