EL GOBIERNO CREE QUE SE PODRÁ PASAR A EXPORTAR PRODUCTOS POR U$S 6.000 MILLONES EN EL CORTO PLAZO Con el inicio de la gira presidencial, Martín Redrado –secretario comercial– aseguró que el objetivo es capturar el 20% de las compras de productos que realiza China. Uno de los principales objetivos del Gobierno es duplicar en el corto plazo las actuales exportaciones a China. Así lo aseguró ayer el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado. "La idea es pasar a exportar al mercado chino productos por alrededor de 6.000 millones de dólares anuales", dijo Redrado en el seminario Cómo hacer negocios con China, organizado por El Cronista y que se desarrolló en el hotel Sheraton. La Argentina hoy vende productos al gigante asiático por 2.500 millones de dólares, de los cuales el 84% corresponde a soja y sus derivados. Según Redrado, las oportunidades de incrementar las exportaciones están basadas en que el país apenas logra colocar en ese destino el 10% de los bienes que compra China al mundo entre el grupo de productos que la Argentina ofrece. "No es tan difícil pensar que podemos lograr una participación de 20%", sugirió el funcionario local, quien aseguró que la misión comercial a Beijing y Shangai –que realizan por estas horas el Gobierno y cerca de 250 empresarios– servirá para realizar una integración productiva entre ambos países. Por su parte, Luis Bussio, gerente general de la Cámara de Comercio Argentino-China, y uno de los panelistas invitados, aseguró que algunos de los sectores en los que la Argentina tiene posibilidad de incrementar sus ventas a ese destino son los de productos forestales (madera, papel y celulosa) y los de agroalimentos en general. "El gobierno chino está comprando viviendas para los sectores rurales, utilizando muchos componentes de maderas de alto valor, como quebracho blanco y lapacho", relató Bussio. "También hay oportunidades en alimentos ya que China es el principal comprador del mundo. Podemos exportarles alimentos secos, no perecederos y enlatados que sus vecinos no puedan ofrecer, pero por ahora hay que descartar los congelados, dado el alto valor de los fletes", afirmó. Bussio reconoció que las Pymes todavía tienen muchos obstáculos para llegar a China con sus productos ya que la falta de recursos financieros no les permite hacer frente a plazos de pago de hasta 90 días. Al mismo tiempo, Carlos Tramutola (h), director ejecutivo de la Fundación Grupo Sophia, aclaró que China está al límite de sus posibilidades de producción de alimentos y tiene reducidas áreas cultivables, lo que implica una gran oportunidad. "La Argentina puede vender leche en polvo, quesos, aceites, cítricos y alimentos para mascotas", sostuvo Tramutola ante más de 200 asistentes. El empresario ejemplificó diciendo que la tonelada de leche en polvo cotiza casi 10 veces más que lo que se paga por la misma cantidad de soja. Dentro de las oportunidades también se destacan sectores que hasta ahora la Argentina, si bien está capacitada, no termina de explotar. Estos rubros comprenden desde la venta de software o genética animal hasta la exportación de conocimiento. "Incluso hay oportunidades para que los médicos, ingenieros, preparadores físicos y hasta los instructores de deportes como el fútbol brinden sus servicios profesionales", agregó Bussio. Marcelo Ranieri, manager del área China de Tenaris –empresa del grupo Techint–, advirtió que el gigante asiático está cambiando, y por lo tanto a la hora de pensar en hacer negocios hay que tener en cuenta el peso de su economía. "Cualquier producto que consuma China hace variar el precio a nivel mundial. El consumo de autos está creciendo, por lo tanto el precio de la energía aumentará a nivel mundial porque China no tiene recursos energéticos. China además lidera el ranking mundial de consumo de cobre, petróleo, níquel y acero.
Reclamo
A la hora de negociar con China, los empresarios advirtieron que la Argentina sufre una traba que Brasil logró superar. En la actualidad, cualquier hombre de negocios chino que quiere una visa argentina debe esperar entre 60 y 90 días para conseguirla, mientras que el país vecino soluciona el trámite en 72 horas. Redrado intentó explicar que la tardanza actual es porque hubo una serie de inconvenientes con pedidos de visas de falsos empresarios chinos. "De todas formas, si un empresario local está negociando con un par chino y éste necesita la visa argentina, la Cancillería está dispuesta a colaborar para solucionar el problema", aclaró Redrado. Por otra parte, algunos de los panelistas (también estuvieron Luis Herrera, presidente del Rofex, y el empresario textil Aldo Karagozian) sostuvieron que para que aumenten los intercambios bilaterales es fundamental el rol del Estado, ya que este debe mejorar la relación entre los países, promocionar las exportaciones y ajustar los estándares en materia sanitaria. China es en la actualidad la quinta economía del mundo pero en tan sólo 15 años se convertiría en la segunda, si mantiene su ritmo actual de crecimiento del 9% anual. Según sostuvo Tramutola, el bajo costo de la mano de obra ha sido la piedra angular del desarrollo de este país en los últimos 20 años. De hecho, la mano de obra no calificada tiene salarios de entre 2 y 3 dólares diarios, lo que representa 1/3 del costo de países como Malasia o México. "Estos niveles de salarios sumados a la alta previsibilidad que China viene demostrando, son el principal atractivo para los inversores", afirmó. Gracias a esto, China fabrica hoy el 30% de los televisores del mundo, el 50% de las fotocopiadoras y el 21% de las computadoras personales. La inversión extranjera directa sumó 40.000 millones de dólares durante 2003. Uno de los atractivos principales del mercado chino es el crecimiento de la clase media alta. Hoy sobre una población total de 1.300 millones de habitantes, apenas 160 millones corresponden a esa clase, aunque en sólo 6 años esta cifra llegará a 240 millones. Además, el gobierno chino se encuentra realizando fuertes inversiones para llevar los niveles de desarrollo logrados en las ciudades costeras a las zonas centro y norte, donde se concentra gran parte de los 810 millones de pobladores rurales. |