Los activos de países emergentes fueron ayer los principales beneficiados por el clima de mayor distensión que se vivió en los mercados centrales, tras conocerse datos que invitaron a los inversores a sacudirse algo del pesimismo que los había ganado últimamente. El clic se produjo tras conocerse datos alentadores de China y no tan desalentadores de EE.UU. Por ejemplo, la producción industrial en China aumentó 13,3% en mayo, algo más leve que lo previsto. Y pese a que, en el mismo día, se supo que la inflación sigue en alza (5,5% anualizada, la mayor en 34 meses y 0,1% más que en abril), como su aumento fue moderado los analistas ahora creen que el gigante puede intentar un aterrizaje suave, algo vital para la economía global. Paralelamente, si bien en las ventas minoristas en EE.UU. cayeron 0,2%, hubo alivio porque se temía un ajuste mayor. Esto dio empuje para que algunos inversores se animaran a dejar su refugio, como se vio en el salto del 2,99 al 3,10 que mostró la tasa a 10 años y en las alzas del 1 al 1,5% de Wall Street. Esto contagió a los emergentes y permitió que las acciones (el Merval subió 2% y hubo alzas de 5% en Edenor y Francés) y los bonos aquí abandonaran por unas horas su ostracismo. Además, Tenaris anunció que el 23 pondrá a disposición un dividendo en efectivo de US$ 0,21 por acción, igual a US$ 248 millones. 3,10% - Es el nivel que alcanzó la tasa de rendimiento a 10 años del Bono del Tesoro de EE.UU., que había cerrado a 2,99% anteayer.
Javier Blanco |