La china CNOOC compró el 60% de Pan American Energy (PAE), junto con el grupo local Bridas. Ambas ya contaban con el 40% de la empresa. Pagaron US$ 7.059 millones por la operación. Luego, le añadieron los activos de Esso en el país, por el que desembolsaron US$ 700 millones. Otra firma china, Sinopec, compró las posesiones de otra petrolera, la estadounidense Occidental, por las que pagaron US$ 2.500 millones.
“China se focaliza en la industria de recursos naturales, y ahora también está ganando terreno en América Latina”, detalla Deloitte.
El chino Beidahuang Group presentó hace unos días un desarrollo agrícola de soja, maíz y otros cultivos en 300.000 hectáreas ubicadas en Río Negro. Promete invertir US$ 1.500 millones en los próximos 10 años.
Pero el apetito chino también va por otros sectores. Hubo un acercamiento del ICBC, una entidad de ese origen, con la filial argentina del Standard Bank, que es propiedad de un grupo sudafricano. Las familias locales Werthein y Sielecki tienen alrededor de un 25% del banco. En el mercado de fusiones y adquisiciones, dan por hecho que ya están en etapa de due diligence , viendo balances. No hay información oficial.
En Córdoba, se aprobó un proyecto para la construcción de un subterráneo que costaría US$ 1.800 millones. Sería una asociación entre la nacional Roggio y China Railways International. De todas formas, el candidato que encabeza las encuestas para intendente en esa localidad –el radical Ramón Javier Mestre– manifestó su oposición a esta obra.
La operación más grande en 2010/11 que hicieron los chinos en la región fue protagonizada por Sinopec, que compró 40% de Repsol Brasil en US$ 7.109 millones.