Por Martín Kanenguiser - El Ministerio de Economía no tiene urgencia por volver al mercado voluntario de deuda, pese a los pronósticos privados que indican que las fuentes de financiamiento públicas van camino a agotarse en 2012. Calificadas fuentes oficiales indicaron a La Nacion que el programa financiero del año próximo aún no comenzó a elaborarse, pero aclararon que no observan el estrés suficiente para tener que apurar el regreso a emitir un bono con acreedores privados. La mayoría de los analistas del sector privado y de la oposición creen que el colchón del Banco Central -que permitió solventar el fondo de desendeudamiento en 2010 y 2011- no alcanzará para cubrir las necesidades del año próximo si se mantiene la actual estrategia cambiaria. Pero las fuentes oficiales indicaron que es prematuro para hacer esa cuenta y descartar que 2012 no se pueda afrontar con recursos propios. La otra posibilidad es volver a acelerar la venta de bonos a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), que se calmó en los últimos tiempos por los nervios en el mercado cambiario local. Luego de que trascendiera un informe del banco Barclays, que lideró el canje de deuda en 2010, que indicaba que Economía pensaba emitir US$ 7000 millones el año próximo, el equipo del ministro Amado Boudou les restó dramatismo a esas cifras. Economía sabe que no cuenta con la orden política por parte de la Casa de Gobierno para volver al mercado y cree que, aun si esta actitud cambiara luego de las elecciones, no sería lógico volver al mercado con una emisión de US$ 7000 millones en un año. "Es un monto demasiado grande; no sería creíble y el costo sería muy alto", indicaron. La intención desde 2009 de Boudou es tratar de emitir un monto cercano a los US$ 1000 millones para no tener que convalidar una tasa de interés astronómica. Por lo tanto, el año próximo podría haber una emisión cercana a los US$ 2500 millones si continúa la presidenta Cristina Kirchner en su cargo y cambia su negativa a emitir en el mercado. Para los analistas Marina Dal Poggetto (estudio Bein) y Guillermo Mondino (Barclays), el razonamiento oficial no es consistente con la fuerte salida de capitales (que los privados sitúan entre US$ 15.000 millones y US$ 20.000 millones este año) y con una devaluación muy gradual. "La utilización de reservas del BCRA en 2012 para cancelar vencimientos de deuda no aparece como la alternativa óptima de mantenerse el escenario actual y, en todo caso, requeriría un tipo de cambio diferente", indicó Dal Poggetto en un informe. Por supuesto que la posibilidad de acelerar la devaluación podría generar un "considerable" aumento de los precios "en un contexto de pleno empleo de los factores y expectativas de inflación en torno del 22 por ciento". Para el estudio, la brecha por financiar en un escenario relativamente tranquilo sería de US$ 4200 millones el año próximo. Mondino, a cargo del análisis de mercados emergentes de Barclays, dijo que "las reservas empiezan a caer y la fuga de capitales no es un accidente; se aceleró con el ingreso del Gobierno al directorio de varias empresas". Por esa razón, indicó que posiblemente deban recurrir al mercado, "a menos que repitan lo que hicieron con la Anses en 2010, que vendió 4000 millones de dólares de forma poco transparente". |