El euro volvió a depreciarse fuerte ayer, por tercera jornada consecutiva, en la plaza local y en la internacional, mostrando que los inversores se mantienen focalizados en las implicancias que la crisis de Grecia puede tener en el resto de la zona del euro, en especial en aquellos países que también ensayan políticas de ajuste con el elevado peso de una deuda como telón de fondo. La divisa europea, que se había sumergido de US$ 1,44 a menos de 1,42 anteayer, bajó a 1,4074 dólares al inicio de la jornada para alcanzar su piso en tres semanas. Pero luego mostró las primeras señales de estabilización de los últimos días, al repuntar por encima de US$ 1,415, pese a lo cual en el día cedió otro 0,3% frente al dólar y más del 1,2% frente al franco suizo. En la plaza local, la divisa se terminó vendiendo a $ 5,92 tras ceder otros 5 centavos en el día, con lo cual perdió 17 centavos en una semana (estaba a $ 6,09 el miércoles anterior). Todo esto ocurrió en el marco de otra jornada de negocios en la que primó la cautela (la tasa del T-Bond a 10 años cayó de 2,97 a 2,92%) pese a que se supo que las solicitudes de seguro de desempleo habían descendido en la última semana en EE.UU. y la construcción de viviendas había crecido a un nivel mayor que el que imaginaban los pronósticos. En la abúlica plaza local, en tanto, la Bolsa cedió otro 0,28% y volvieron a primar los rojos entre los bonos soberanos. - 17
Son los centavos que perdió aquí la cotización del euro en la última semana, al caer de $ 6,09 del pasado miércoles a $ 5,92 ayer.
Javier Blanco
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