El mal dato de confianza empresarial en Alemania hizo que el euro perdiera frente al dólar un terreno que ya no pudo recuperar a lo largo de la sesión, pese a que las cifras de crecimiento de la economía de EEUU fueron inferiores a lo esperado. Mientras, el yen detuvo su marcha triunfal después de que el Banco de Japón se mostrara decidido en continuar con su política de tipos cero. El euro registró un pronunciado descenso frente al dólar a primera hora en las principales plazas europeas después de que el índice de confianza empresarial en Alemania registrara su cota más baja de los últimos nueve meses. El indicador, elaborado por el instituto alemán IFO, descendió hasta 94,6 en junio, desde 96 del mes anterior y frente a las previsiones que estimaban un ligero repunte, hasta 96,4. La divisa europea, que en la sesión de ayer se aproximó a la cota de 1,22 dólares, descendió hasta registrara su mínimos intradía, en 1,2107 dólares.
La comentada cifra, uno de los datos más esperados de la semana, resta aún más posibilidades a que el Banco Central Europeo (BCE) eleve los tipos de interés en la eurozona antes de lo esperado, e incluso ante de que finalice el presente ejercicio, como habían comentado algunos expertos.
La divisa única fue ya incapaz de recuperar el terreno perdido, aunque respiró después de que los datos finales del PIB de EEUU en el primer trimestre arrojara una cifra del 3,9%, cinco puntos por debajo de la estimación anterior del Departamento de Comercio, que coincidía con las previsiones de los inversores.
Cerca estuvo entonces la divisa europea de las cotas que marcó ayer, ya que llegó a situarse por encima de 1,2150. Sin embargo, el indicador de confianza del consumidor elaborado por la Universidad de Michigan registró un crecimiento superior al previsto, lo que frenó los intentos del euro por reponerse del mal inicio de sesión que tuvo.
Los datos macroeconómicos publicados hoy en EEUU mantienen las dudas sobre la decisión que tomará la Reserva Federal la próxima semana. El crecimiento en EEUU ha sido menor del previsto y los precios se han elevado (así lo indica el deflactor del PIB), tendencias que no permiten a los inversores apostar por una subida moderada de los tipos o una más agresiva.
Por su parte, el yen fue otro de los protagonistas de la sesión. La divisa japonesa vio frenada su notable revalorización de las últimas sesiones después de que el Banco de Japón dejara sin modificar los tipos de interés y asegurara que aún es muy pronto para elevar el precio oficial del dinero en el país del sol naciente, que continuará así con su política de tipos cero. El yen se dejó en torno a un 0,7%.