Por IGNACIO OLIVERA DOLL - El operador estaba bastante lejos de la euforia, a sólo minutos de la cadena nacional: Gana caminando. Pero Scioli, claramente, hubiera sonado mejor, se sinceró. El lanzamiento de Cristina a la pelea presidencial no robó ayer siquiera una liviana sonrisa entre los operadores bursátiles. El mensaje fue interpretado, casi por consenso, como un mantenimiento del status quo que postergará aún por más tiempo las grandes decisiones que entusiasman a cualquier mercado de capitales.
Nunca consideramos otra posibilidad. Acá no va a pasar nada porque la decisión ya está descontada en los precios, comentó el director de Mayor Bursátil, Rubén Pasquali. El anuncio de la presidenta se conoció pasado el cierre de los mercados y no alcanzó a reflejarse en la evolución de las cotizaciones. Aún así, los analistas ya anticipaban que tendría un impacto prácticamente marginal sobre los precios de hoy. La noticia no es buena. Era esperable, pero de ninguna manera es buena, comentó Alberto Bernal, analista del banco de inversiones Bulltick Capital Market.
El mercado entero guarda todavía el recuerdo de las dos ocasiones en las que no pudo disimular su ilusión con un cambio de rumbo en el modelo: el primero de ellos fue en las tres ruedas alcistas que siguieron a la muerte del ex presidente Néstor Kirchner; el segundo, hace sólo unas pocas semanas, cuando circuló el rumor de que Cristina no enfrentaría la contienda electoral. No hace muchos días el mercado reaccionó hacia arriba frente a la posibilidad de que su hija Florencia le pidiera a ella que no se lanzara, cuenta Bernal. Pero sin duda prevaleció la tentación del kirchnerismo de mantenerla, porque en estas condiciones económicas es difícil que no gane en primera vuelta, agregó.
En el banco de Bernal habían llegado a aventurar, por estos días, que los Credit Default Swaps a 5 años de la Argentina (el costo de asegurarse ante un default del país en ese tiempo) se reducirían en 150 puntos básicos de 600 a 450 si el candidato elegido por el oficialismo para la presidencia era Daniel Scioli. Lo que llegó a ver el mercado en el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires era, para un analista, un movimiento más al centro, una relación más alejada de la CGT y la posibilidad de cambio en el gabinete.
El mercado consideraba que una posible alternancia en el poder si bien no en el partido, al menos en la figura hubiera dado más grados de libertad al oficialismo en la próxima gestión para modificar cuestiones que todavía cree pendientes: el Indec, la autonomía del Banco Central y la vuelta a los mercados de deuda. Aún así, hay quienes destacan un detalle positivo en el lanzamiento formal de Cristina: Es una buena noticia porque da certidumbre. Hasta hoy, el mercado viene lateralizando, y levemente a la baja, porque no se sabía si había Plan B, comentó Juan Diedrichs de Capital Markets.
En el sistema financiero, sin embargo, el diagnóstico parecía ligeramente más optimista. Cristina siempre se ha mantenido cerca del mercado financiero porque Néstor sabía y conocía que un sector financiero fuerte es un aliado del Gobierno, comentó a este diario un banquero.
Y aclaró que, a su modo de ver las cosas, el anuncio ya estaba descontado en las decisiones que se fueron tomando en los últimos meses en el sector: Uno puede estar de acuerdo o no con las políticas que aplicó este Gobierno, pero la confirmación de que la presidenta será candidata no introduce nada que no se sepa. La percepción era que se iba a presentar. No debería haber sorpresa alguna, se comentó.