Por JULIÁN GUARINO - El ejercicio no está exento de riesgo: con el anuncio anoche de la candidatura de la presidenta Cristina Fernández por la reelección, los economistas, inversores, analistas y brokers de la city confirman una de sus primeras hipótesis: habrá oficialismo versus oposición en octubre. Si bien la elección de un bono habla siempre de la confianza que debe existir en el emisor de ese bono, en este caso, se trata de ubicar entonces algunas de las emisiones en títulos más recomendadas por sus atributos técnicos.
La propuesta queda enmarcada en el conjunto de activos que forman parte de la renta fija local, ya sea soberana o provincial y que obedece a una arcaica pero no despreciable clasificación: la renta variable siempre es más riesgosa que la renta fija. ¿La consigna? Atravesar las elecciones sin contratiempos y, si se puede, posicionado en un activo que deje buena rentabilidad.
En este punto sorprende la elección de Julio Bruni, director de la firma Arpenta. Bruni opta en primera instancia por un bono soberano en dólares con vencimiento en 2017 como es el Global 2017. ¿Las razones? Se trata de un título en dólares, que hoy, debido a la presión que existe sobre algunas emisiones con la salida de capitales vía el contado con liquidación, ostenta un tipo de cambio subvaluado en $ 3,97 lo que lo convierte en una excelente elección, dijo.
Si bien una rápida búsqueda entre los números del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC) refleja que la emisión del bono Global 2017 tiene una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 6,76%, la subvaluación del tipo de cambio implícito hace que esa misma alícuota supere largamente el 7% anual en dólares. El bono paga un cupón de 8,75% y el pago de la renta es semestral y el vencimiento relativamente cercano hace que el bono (o el tenedor del mismo) no sufra de volatilidad.
Para Belén Oláiz, analista de la firma Abeceb.com, el elegido es el cupón atado al PBI en pesos (TVPP). Según la analista, la continuidad del gobierno seguramente no introducirá cambios en la forma en la que se indexan los bonos en pesos y sí, en cambio, seguirá potenciando los títulos que reflejan el crecimiento del PBI.
El cupón en pesos es un bono que está sostenido en el fuerte crecimiento económico oficial de 2011 volvería a sorprender al alza. Esto ya ocurrió en el primer trimestre del año, con un avance de 9,9% interanual, muy por encima del 8,2% esperado por el mercado, señaló Olaiz.
Además, la analista señala que dado que los niveles actuales de pago de cupones se encuentran aún lejos del límite, estos activos seguirían otorgando pagos al menos hasta 2013, bajo supuestos razonables de crecimiento para el año próximo.
En Puente, también le asignan una participación relevante al Bonar X. Es que, como se dijo, los bonos en dólares resultan atractivos por dos lados: a nivel local, se espera que exista volatilidad en el mercado local de acciones y en el de bonos en pesos por los próximos meses. En el contexto internacional, los datos desfavorables de empleo de EE.UU y las idas y venidas con respecto a la reestructuración de la deuda griega, siguieron reforzando la idea de que los países desarrollados seguirán con tasas bajas y exceso de liquidez, aumentando así el atractivo de los rendimientos locales en dólares. De este modo, los bonos de mediano plazo se presentan como buenas oportunidades de inversión. En el caso del Bonar, la TIR supera el 8% y la renta se paga en forma semestral.
A Julio Bruni, no obstante, le queda una apuesta más. Si bien el PR13 es un bono que se había constituido en uno de los preferidos de los analistas, el director de Arpenta considera que el Bogar 2018 tiene otros atributos, entre ellos, que es el de mayor cantidad de capital que queda por devolver. De operar algún cambio en la forma en que el Indec releva la inflación, podría tener un impacto considerable en la evolución del título en el mercado bursátil local, señaló Bruni.