Los mercados financieros internacionales reflejan por estos días un marcado nivel de incertidumbre, generado básicamente por la falta de definición de una tendencia clara en Europa y los Estados Unidos. En el viejo continente, la principal consecuencia de las vicisitudes que enfrenta Grecia en lo que hace a la reestructuración de su deuda financiera y la aplicación de un severo plan de ajuste que le permita ordenar su situación fiscal, está siendo un fuerte abandono de los activos de riesgo y un vuelco pronunciado hacia los Bonos del Tesoro estadounidense y alemán por parte de los inversores. En Estados Unidos, si bien la Reserva Federal confirmó su decisión de discontinuar el proceso de recompra de bonos en el mercado abierto, se espera que la tasa de interés de referencia se mantenga en los mínimos niveles actuales mientras los mercados laboral e inmobiliario continúan evidenciando señales mixtas. En el ámbito local, no esperamos cambios en términos de política económica durante los próximos meses. La definición de las candidaturas presidenciales refuerza, en nuestra opinión, la expectativa de un statu quo a nivel macroeconómico hasta las elecciones, período en el cual la volatilidad del mercado debería estar promovida por el sentido de las encuestas que se vayan conociendo, como variable casi excluyente. En ese contexto, encontramos alternativas de inversión viables en el mercado local de acciones para distintos tipos de perfiles de riesgo. Para posiciones conservadoras, Telecom y los bancos Macro, Francés y Grupo Galicia lucen atractivos. Telecom a partir de su potencial de crecimiento en telefonía celular, que representa un 70% de su negocio, no está sujeto a regulaciones tarifarias y le ha permitido mejorar sostenidamente su flexibilidad financiera y su capacidad de generación de caja (y dividendos) en los últimos trimestres. Los bancos locales por su habilidad para generar rentabilidad a través del financiamiento al consumo privado en un entorno de aumento de precios y de fuerte fomento de la demanda interna. Para inversores más propensos al riesgo, YPF y Pampa Energía surgen como opciones. La primera bajo el supuesto de que el actual nivel de precios de los combustibles en la Argentina (40% menor que el promedio de la región) no es sustentable en el largo plazo y la segunda por la expectativa de que la necesidad de reducir subsidios a la energía tras las elecciones de Octubre lleve a la nueva administración a sincerar la estructura de tarifas. |