EL MIÉRCOLES 30, LA RESERVA FEDERAL DARÁ A CONOCER SU DECISIÓN RESPECTO DE LA TASA Aunque se descuenta una suba de 0,25% en la tasa, el mercado pondrá mucha atención en el tono del comunicado. El otro ojo estará puesto en Irak y el precio del petróleo. Esta semana, más que nunca, los mercados tendrán puesto un ojo en la Reserva Federal (Fed) y el otro en Irak. Es que en los próximos días se definirá el futuro de dos indicadores clave, que afectan el desempeño de la economía mundial y también local: el nivel de las tasas de interés en Estados Unidos y el precio del petróleo.
Entre mañana y pasado, el Comité Abierto de Política Monetaria de la Fed (FOMC por sus siglas en inglés), se reunirá para definir el futuro de las tasas de interés, en lo que un funcionario de la Fed describió como "la suba más publicitada" en la historia. Aunque el mercado descuenta un aumento de 0,25%, prestará especial atención a cada palabra del comunicado –que se difundirá el miércoles–, intentando encontrar indicios de cuál será la estrategia monetaria hasta fin de año.
Por otro lado, si la ceremonia oficial por el traspaso de la soberanía a los iraquíes, que también será el próximo 30 de junio, se ve empañada por atentados terroristas el precio del crudo podrá dispararse y afectar a las bolsas mundiales. Los analistas también estarán atentos a las cifras de desempleo de Estados Unidos, que se darán a conocer el próximo viernes 2 de julio.
"La única duda que hay es cómo el mercado va a leer el comunicado. Si la Fed dice que ve presiones inflacionarias, lo más probable es que las próximas sean más bruscas, lo que afectará al mercado, ya que lo que descontó es un aumento de 25 puntos básicos", explicó Arturo Porzecanski, economista jefe en mercados emergentes de ABN AMRO. Si la suba es mayor a la esperada, agregó, las bolsas y los bonos van a caer, y sólo el dólar saldría beneficiado.
Los resultados preliminares de un sondeo de la agencia Reuters mostraron que la mayoría de los economistas de Wall Street confía en que la Fed subirá la tasa de manera mesurada y la debilidad de las inversiones empresariales dadas a conocer el jueves pasado reforzaron esas expectativas. Las dudas, en cambio, recaen directamente sobre los próximos pasos de la Fed. Todos los analistas locales consultados coinciden en que el próximo miércoles habrá una suba de 0,25% en la tasa de la Fed, pero hay muy pocas coincidencias respecto al valor al que llegará la tasa a fin de año.
Por otro, según explicó Gabriela Nudel, economista de la Fundación Capital, un atentado en el traspaso de gobierno de Irak "afectaría directamente sobre el precio del petróleo", a la vez que las bolsas también sentirían parte del golpe.
"Los atentados que se dan a diario en Irak ya no afectan al mercado, que descuenta que en el corto plazo no recibirá buenas noticias desde allí", destacó Porzecanski. De todos modos, agregó, si se produce un atentado tal que obligue a los Estados Unidos a tomar una medida directa en el conflicto los mercados van a operar en baja.
Desde un rincón del mundo
A todo esto, más allá de la distancia, no sólo geográfica, que separa a la Argentina de las bolsas estadounidenses, el mercado local también puede verse afectado por la decisión de la Fed. "Si el alza supera lo descontado por el mercado lo más probable es que caigan los bonos locales y los emergentes", señaló Gustavo Rizzi, portfolio manager de la Banca Nazionale del Lavoro.
El país de la región más afectado será, sin dudas Brasil. Oscar Campos, analista de Intervalores, señaló que si la decisión de la Fed incide sobre las bolsas neoyorquinas "también afectaría mucho a Brasil". En la misma línea se mostró Andrés Azicri, economista de Cima Investment, quien además cree que el mercado local sentirá el golpe, principalmente en el Merval y en el tipo de cambio.
La economista de la Fundación Capital explicó que una suba mayor a la esperada en la tasa de la Fed "afecta el descenso que está teniendo la tasa Selic y eso podría frenar el crecimiento del país". Si esto ocurre, agregó, la Argentina podrá tener un déficit comercial bilateral.
Por otro lado, el cambio de escenario mundial también podría entorpecer el camino del Gobierno para reestructurar la deuda, ya que no sólo los tenedores de bonos elevarían sus exigencias sino que los intereses se incrementarían. |