Los activos locales no lograron aprovechar totalmente ayer la extensión del rebote bursátil global que refleja el mayor optimismo con que los inversores evalúan por estas horas la situación en Europa. Las ganancias, en el mejor de los casos, representan la mitad o un tercio de las que se obtuvieron en los mercados referenciales como Wall Street o San Pablo. Un simple repaso de los índices accionarios deja a la vista que mientras aquí el Merval logró avanzar 0,37%, en Brasil el Bovespa mejoró 1,77% (ayudado por el aumento del 12,6% que registraron las acciones de la minorista Pao de Acúcar porque podría fusionar sus operaciones con Carrefour) y en Wall Street las alzas fueron del 1,1 al 1,5 por ciento. El mismo diferencial se notó entre los bonos de la deuda, razón por la que el riesgo argentino (que cayó 3,7%) retrocedió en igual proporción que el resto de los emergentes (pese a tener mucho más para caer que el resto) gracias al salto del 2,93 al 3,04% que registró el rendimiento del T-Bond a 10 años. Esto y el fin de mes ayudaron a devolverle volumen al Mercado Abierto Electrónico, que ayer negoció poco más de $ 3000 millones con bonos, récord para el mes. Todo se dio en el contexto de un debilitamiento mundial del dólar que permitió a las commodities tomarse un respiro en la extendida racha bajista que habían ensayado en los últimos días. 11 Son los puntos que subió el rendimiento del Bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años ayer al pasar de 2,93 a 3,04% por una ola de ventas. Javier Blanco
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