UNA EVENTUAL MORATORIA AFECTARÍA LA ECONOMÍA Y LOS MERCADOS MUNDIALES Si el Congreso no da el visto bueno a una suba en el límite del endeudamiento es posible que baje la calificación de la deuda soberana y suban las tasas de interés Si Estados Unidos no eleva en breve el límite de su deuda federal corre el riesgo de provocar un severo golpe a su aún frágil recuperación económica y a los sacudidos mercados internacionales, advirtió ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un informe preliminar acerca de la situación económica del país. El tope de la deuda federal debería incrementarse lo antes posible para evitar un shock que pudiera tener graves consecuencias en la economía y en los mercados financieros mundiales, dijo el Fondo en su informe. Negociación estancada La advertencia tuvo lugar en momentos en que el gobierno del presidente Barack Obama negocia sin suerte en el Congreso un acuerdo sobre recorte de gastos que permitiría a los legisladores subir el límite de endeudamiento por encima del actual, fijado en u$s 14,3 billones. El Tesoro estadounidense llegó al techo de esa cifra, y pretende que el Congreso lo eleve antes del 2 de agosto, fecha límite en la que el gobierno se enfrentaría con el problema de no poder atender sus obligaciones, lo que lo llevaría a una moratoria. Pero las negociaciones están bloqueadas en el Congreso. El FMI señaló que un fracaso de las negociaciones podría provocar una rebaja de la calificación de la deuda soberana de Estados Unidos y un alza de las tasas de interés. Estos riesgos tendrían además significativos repercusiones globales, dado el rol central de los bonos del Tesoro en los mercados financieros mundiales, indicó el texto. La entidad multilateral señaló que la prioridad para Estados Unidos es encontrar el camino para estabilizar su deuda hacia mediados de la década sin afectar el crecimiento, que debe continuar en ritmo moderado, y a partir de entonces comenzar a reducirla. El principal desafío para la política económica es lograr un equilibrio importante y durable del presupuesto, actuando de forma tal que la recuperación, que continúa siendo frágil, se mantenga, dijo el Fondo. En consecuencia, el FMI advirtió que la dinámica de la deuda no es viable y la pérdida de credibilidad presupuestaria de Estados Unidos sería extremadamente dañina. El organismo considera que el ajuste fiscal debería iniciarse en el ejercicio 2012. El propio Obama reconoció ayer en una rueda de prensa en la Casa Blanca que si el país cae en moratoria por primera vez en su historia, las consecuencias serían significativas e impredecibles e instó a alcanzar un acuerdo. Nadie quiere poner la calidad crediticia de Estados Unidos en peligro, nadie quiere que Estados Unidos declare una moratoria, insistió el mandatario. Y consideró que el 2 de agosto es una fecha muy importante y no hay motivo por el que no debamos actuar ahora. Obama propuso además poner fin a las ventajas tributarias de las que gozan los ciudadanos más ricos para incrementar la recaudación fiscal. Débil reactivación El jefe interino del FMI, John Lipsky, que sucedió al caído en desgracia Dominique Strauss-Kahn, dijo en una rueda de prensa que se mantiene bajo el riesgo de una brusca alza de precios en Estados Unidos. El FMI confirmó su previsión de alza del PIB estadounidense de 2,5% en 2011, adelantada en junio, contra una estimación de crecimiento de 3% de enero y de 2,8% en abril pasado. Lo que se necesitaría para alcanzar 2,8% estaría algo por encima de lo que prevemos. Fundamentalmente, no vemos la reactivación de la demanda privada interna tan dinámica como en esa proyección, explicó Nicolás Eyzaguirre, director para América del FMI. |