Por Javier Blanco - Pese a que en el Gobierno y en el Banco Central (BCRA) intentan minimizar el fenómeno, las compras minoristas de dólares alcanzaron en los últimos meses niveles similares a los registrados a fines de 2008, cuando el inicio de la crisis financiera internacional pareció convencer a muchos argentinos de tomar recaudos y buscar un mejor resguardo para sus ahorros. Así lo afirmaron a LA NACION distintos banqueros y cambistas que ubican el nivel actual de compras en el rango de los 2000 a los 2200 millones al mes, cifra sólo comparable a las registradas durante largos meses de 2008, cuando el conflicto entre el Gobierno y el campo, y el posterior estallido de la crisis subprime puso pesimistas a muchos argentinos. El fenómeno se hizo más visible en las últimas jornadas, en especial anteayer, cuando una menor liquidación de divisas por parte de los exportadores obligó al BCRA a ponerse del lado vendedor del mostrador para evitar que el desbalance entre oferta y demanda que la plaza cambiaria local viene mostrando en los últimos días provoque una pequeña disparada en la cotización del dólar, y que ésta, a su vez, impulse a los ahorristas que aún no se han dolarizado de que ha llegado la hora de hacerlo. Pese a la sostenida intervención oficial (que implicó ventas por unos US$ 160 millones en el mercado de contado anteayer, además de asiduas intervenciones en contratos de futuros para tratar de mantener un sendero de precios estable), el precio mayorista del dólar vendedor ya roza los $ 4,12 y el minorista se instaló cómodamente en $ 4,15, valores que no cambiaron ayer y fueron validados por el BCRA con una pequeña compra que los operadores estimaron entre 10 y 15 millones de dólares. "Desde hace dos meses se mantiene firme en ese nivel y es una progresión en ascenso. Se vuelve a notar que hay gente que dolariza mes a mes la parte del ingreso que cree que está en condiciones de ahorrar", explicaron a LA NACION en un banco privado líder. "El incremento en la demanda es sostenido. Se preveía por el comienzo del período electoral, lo que sorprende es que el fenómeno se haya anticipado un poco, ya que viene en ascenso de marzo a esta parte y, entre los inversores más profesionalizados ya se había comenzado a notar antes", coincidieron en otra entidad. "Desde hace dos meses reforzamos la atención en cajas. Es evidente el repunte que tiene la que denominamos demanda hormiga. Aquel que tiene capacidad para comprar y sabe que no es pasible de presiones de la AFIP, no duda y pide dólares", dijeron en una conocida casa de cambio. Las compras minoristas privadas de dólares rondan los 500 millones/mes en tiempos de tranquilidad. Desde marzo esa cifra tendió a triplicarse y, entre mayo y junio, se estabilizó en un escalón más alto. Las estimaciones de los especialistas del portal ZonaBancos.com van en igual sentido. Sostienen que en la segunda quincena de junio el BCRA habría vendido más dólares que los que logró comprar. Así habría cerrado un mes de elevadas liquidaciones de divisas con adquisiciones por algo más de U$S 530 millones, el menor registro en más de un año. Para los analistas del Estudio Joaquín Ledesma y Asociados no hay sorpresas. "Esto es algo que veníamos anticipando y forma parte del proceso de agudización de la fuga de capitales privados en los meses previos a la contienda electoral. Habrá que estar atentos, porque si este fenómeno se profundiza se puede llegar a desacelerar significativamente el boom de electrodomésticos, lo que el Gobierno busca evitar", apuntaron en su último informe. Otro factor que estaría impulsando la demanda de dólares es la creciente compra de quienes viajan al exterior para aprovechar precios comparativos más bajos o acceder a productos a los que, localmente, ya no se está pudiendo acceder por falta de stock. "Hay gente que está comenzando a viajar al solo efecto de concretar consumos que, por las trabas que el país le puso a algunas importaciones, no pueden realizar aquí", confió un agente cambiario. |