Por Jorge Oviedo - El optimismo de los argentinos respecto de la marcha de la economía se mantiene en niveles altísimos, muy cerca del récord, y ello pese a que dos de cada tres consultados consideran que los precios han subido mucho en los últimos doce meses y a que seis de cada diez no esperan mejoras en sus ingresos durante este año. Eso es probablemente producto de que una buena parte de la población, las clases media y alta, se consuela pensando que es inmejorable el momento para endeudarse y comprar electrodomésticos en cuotas. En tanto, las clases bajas, que sufren más los aumentos de precios y tienen menor acceso a las compras en cuotas, se esperanzan con que todo mejorará en los próximos seis meses. Así lo revela la última medición del Indice General de Expectativas Económicas (IGEE), que realizan la Universidad Católica Argentina (UCA) y TNS Gallup y que será difundida en los próximos días. Luego de marcar el nivel récord en marzo pasado, el IGEE retrocedió levemente en abril y se recuperó un poco en mayo. En junio casi volvió a tocar el nivel de marzo, pero el repunte tiene una curiosidad. De los tres componentes del indicador el único que creció en junio fue el que valora la oportunidad para comprar bienes durables, como electrodomésticos. Pareciera que fue la posibilidad de la compra en cuotas lo que más alentó la visión optimista de la economía en junio. La medición pareciera indicar cierto grado de acostumbramiento a la inflación, porque la proporción de la población que dice que los precios subieron mucho en los últimos 12 meses fue en junio del 66%. Pero en noviembre pasado la proporción había sido del 82% y en junio de 2010 era del 80 por ciento. En el relevamiento de la UCA y TNS Gallup se advierte que la percepción de que los precios aumentaron mucho es algo mayor al promedio del 66% entre los encuestados de más edad (71%), los entrevistados con educación primaria (72%), en la clase baja (70%) y en el interior del país (68%) que en el conurbano (61%) y en la ciudad de Buenos Aires (62%). No obstante, en todos los estratos predomina la idea de que los precios aumentaron mucho en el último año. Pero aparece otro fenómeno curioso en la clase baja. Aunque allí es mayor la proporción de personas que dicen que la vida se encareció mucho, también lo es la de quienes esperan que las cosas mejoren en los próximos seis meses. En general, el 35% de los entrevistados consideró que la situación mejorará, en tanto que un 43% opinó que permanecerá igual y un 14%, que empeorará. Las opiniones positivas aumentan entre los entrevistados más jóvenes (44%), entre quienes poseen educación primaria (40%), en la clase baja (41%) y en el conurbano (49%). Sobre la oportunidad para comprar electrodomésticos ocurre lo contrario: es más intensa en las clases media y alta, lo que no es extraño porque las compras en cuotas están disponibles mayoritariamente para personas bancarizadas. Las opiniones positivas promedian el 33%, pero crecen entre los hombres (35% vs. 30% de las mujeres), en la clase alta y en la media (39%) vs. 29% en la clase media baja y 26% de la clase baja. La medición del IGEE de junio se realizó entre los días 16 y 23 y consistió en entrevistas a 1012 personas de 18 y más años, con cobertura nacional. |