El dólar logró sus mayores avances frente al euro en dos semanas y también recuperó terreno frente al yen y la libra esterlina, después de que las cifras de confianza del consumidor superaran ampliamente las previsiones del mercado y se situaran en sus cotas más elevadas de los últimos dos años. Además, el consenso del mercado apunta a que la Reserva Federal, cuya reunión de dos días comienza hoy, anunciará mañana una revisión al alza de los tipos de interés. Sin duda, la publicación del mencionado dato fue el punto de inflexión de una jornada que, no obstante, ya transcurría de forma negativa para divisas como el yen y el euro debido a la publicación de una serie de datos macroeconómicos que no gustaron al mercado.
A la espera de conocer la decisión final de la Reserva Federal, los inversores optaron por tomar posiciones en el dólar, ante el convencimiento de que los tipos de interés serán revisados al alza y la posibilidad de que los movimientos del organismo emisor estadounidense no se quede ahí. Un informe de Merrill Lynch señala que, si la primera economía mundial quiere continuar con el ritmo triunfal de creación de empleo y no verse afectada por las presiones inflacionistas, debería situar los tipos de interés de referencia entre el 2,5% y el 3% y debería hacerlo además en un plazo no superior a los seis próximos meses.
Sin embargo, los inversores no tuvieron necesidad de echar mano de las cábalas. Contaron con el dato objetivo del índice de confianza del consumidor elaborado por el Conference Board, que se situó en mayo en 101,9, frente a la cifra revisada del mes anterior (93,1) y también muy por encima de las previsiones de los analistas.
El euro ya había iniciado la sesión a la baja después de que el primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, considerara que las cifras de paro en Francia se mantienen por debajo de las expectativas y con un tono nada positivo. A todo esto se añaden las cifras adelantadas de inflación en junio en Italia y España, que recogen incrementos considerables. Las dudas de los inversores radican en saber si el Banco Central Europeo (BCE) tiene la capacidad para elevar los tipos de interés cuando la recuperación económica en los grandes países europeos está en entredicho.
El euro marcó un mínimo intradía de 1,2116 y en este entorno afrontaba el cierre de las principales bolsas europeas. Mientras, el cambio oficial fijado por el BCE fue de 1,2169 dólares. El yen perdió también terreno después de publicarse unas decepcionantes cifras de producción industrial, que reflejaron un incremento del 0,5%, frente al 2,5% que marcaban las previsiones de los analistas.