Los activos locales se desvalorizaron fuerte ayer, en sintonía con lo ocurrido en el resto de los mercados del mundo al renacer el temor a que la crisis en la eurozona, que los organismos intentan mantener acorralada, se propague a economías algo más grandes de esa región. La ola de ventas desatada golpeó a todas las bolsas y los mercados emergentes al tender a fortalecer al dólar y, por esa vía, esmerilar el valor de las commodities. A su vez, disparó una corrida hacia los activos de cobertura, como los bonos del Tesoro de EE.UU. o las apuestas por el oro. El arbitraje fue brutal, como lo muestra la evolución de la tasa a 10 años, que perforó largamente el nivel del 3% al dejarla en 2,92. Así, en apenas dos días, la tasa de este papel ha caído casi 22 puntos básicos, su mayor retroceso para un período tan corto en más de 13 meses. El repaso por el recorrido de los índices también fue desolador. En Wall Street, el Dow Jones perdió 1,2%; el S&P500, 1,8%, y el Nasdaq, 2%. En Europa, Atenas bajó 2,6%; Lisboa, 4,2%; Milán, 4%; Madrid, 2,8%; Fráncfort, 2,3%, y París, 2,7%. Todo porque se teme que Italia siga el camino de Grecia y Portugal. Aquí las acciones cerraron con pérdidas promedio del 2,14%, que se ampliaron al 3% entre los papeles más operados. Y los bonos cayeron hasta 3,5%, como en el caso del Par en pesos, en una rueda aciaga para los inversores. 608 Es el nivel al que llegó el riesgo país tras subir otros 20 puntos. Vuelve al nivel que tenía a fin de junio, cuando se temía el default griego. Javier Blanco
|