La crisis europea que está disparando un inusitado temor en los mercados deja más de una reflexión.
Si bien el riesgo crece para los países del Viejo Continente en problemas, el mercado aún creen que hay más chances de que Argentina ingrese en default que naciones hoy bajo la lupa como Italia o España.
Esto se desprende del Credit Default Swap (CDS), el seguro que compran los inversores para cubrir sus bonos ante un incumplimiento de pago.
Más allá de que el seguro de Italia ayer tocó máximos histórico y cerró en 302 puntos básicos, cuesta menos de la mitad que el de Argentina.
En efecto, el CDS local cotiza en 637 unidades (ayer trepó 4,5%). En dinero, se traduce así: para asegurar u$s 10 millones en títulos argentinos, hay que pagar u$s 637.000. Mientras que para cubrir u$s 10 millones en bonos italianos, se paga u$s 302.000. ¿Imperfección de los mercados? Lo cierto es que más allá del costo del seguro, hoy nadie en el mercado cree que Argentina vaya a defaultear. Algo que en el caso de Italia, España o incluso Grecia no está descartado.
Siguiendo con la misma línea, el CDS de Argentina sigue siendo de los más caros del planeta. Menos algunas excepciones: Grecia (2.303 unidades), Portugal (1.136 puntos), Irlanda (1.015 unidades) y Venezuela (982 puntos).
Estos contratos se realizan en el denominado mercado informal, donde no quedan registradas las operaciones y las mismas surgen de la oferta y demanda entre pocas manos.
Según algunos, los CDS son nefastos para los países ya que retroalimentan el temor de los inversores. Incluso estos instrumentos fueron claves en la caída de Lehman Brothers. Caía la acción, subía el CDS, lo que provocaba más bajas en las acciones y más alzas en el seguro para evitar el default. Tanto Europa como EE.UU. quisieron regular estos mercados que, de todas formas, siguen latentes aunque con menor volumen de operaciones. En el caso argentino, el CDS no está reflejando la capacidad de pago del país. Sino, en todo caso, el miedo que aún mantienen algunos inversores a un default político más que a uno por falta de recursos financieros.