La agencia Moody's emitió el miércoles una advertencia sobre la calificación crediticia de Estados Unidos solo horas después de que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, hiciera hundirse al dólar al sugerirle al Congreso que el banco central podría ofrecer más estímulo si la economía seguía debilitándose.
La caída del dólar contra el yen elevó la posibilidad de una intervención japonesa, aunque muchos piensan que una medida así es improbable sin la aprobación de otros grandes bancos centrales, tal y como ocurrió con la acción coordinada de marzo.
El euro recortó sus ganancias contra el dólar tras una subasta de bonos en Italia en la que el Tesoro tuvo que pagar las tasas más altas de su historia para la deuda a 15 años.
Luego, transaba sin cambios en el día en 1,4181 dólares EUR=, pero estaba bastante lejos de su mínimo de cuatro meses registrado esta semana producto de las preocupaciones por la eventual propagación de la crisis de deuda griega a Italia, una de las mayores economías del bloque.
"Hemos visto una brusca reversión en el dólar en el último par de días por crecientes expectativas de alivio cuantitativo adicional y el anuncio de Moody's de que colocó la calificación de Estados Unidos en revisión para una probable rebaja", afirmó Lee Hardman, analista de moneda de Bank of Tokyo-Mitsubishi.
"La clave sigue siendo si las autoridades en Estados Unidos elevarán el techo de la deuda antes del 2 de agosto. El dólar es vulnerable a un creciente riesgo de estancamiento político", agregó.
El índice dólar caía un 0,1 por ciento a 75,11 .DXY. Contra el yen, el dólar permanecía estable en 78,99 yenes JPY= tras tocar un piso de 78,45.
El billete verde saltó casi un yen durante la sesión asiática, reavivando los rumores de que las autoridades japonesas podrían entrar al mercado, aunque operadores hablaban de fuertes compras de un banco estadounidense.
El franco, considerado una moneda de refugio, tocó récords de 0,8080 unidades por dólar CHF= y 1,1494 francos por euro EURCHF= en Asia, dado que los inversionistas buscaron seguridad ante las preocupaciones por la deuda estadounidense y la crisis fiscal de la zona euro.
La divisa estadounidense recortó algunas de esas pérdidas en la jornada europea, para transar plano en 0,8149 francos, mientras que la moneda única también cotizaba estable en 1,1560 francos.