El Banco Central volvió a aprovechar ayer un contexto de mercado que replicó lo observado el día anterior. La iliquidez en pesos, que disparó la venta de dólares por parte de los privados, sumado a la liquidación de los exportadores (que aflojó un poco), permitió que el Central volviera a arrasar en el mercado de cambios. Se llevó más de u$s 150 millones, acumulando en la semana compras por casi u$s 500 millones. La coyuntura es inmejorable para la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont: sabe que tiene que sumar dólares para acrecentar las reservas actualmente en u$s 52.019 millones que, en realidad, están estancadas en lo que va del año (caen incluso u$s 400 millones). Los fuertes vencimientos de deuda, que se pagan con dólares del BCRA, sumados a la mayor dolarización que se verá de cara a la elecciones, hace necesario acumular en momentos de bonanza. Este viento de cola se dio por las presiones existentes en la plaza de pesos. El call, la tasa interbancaria, deambuló entre 12% y 13% (al día anterior había tocado un techo de 14%). Cuentan en las mesas de dinero que las razones del racalentamiento de tasas a un día son la virtual desaparición del Banco Nación del mercado cuando era el mayor oferente de pesos y que la demanda estacional es elevada, lo que empuja el apetito por moneda nacional. Algunos creen que la suba del call fue inducida por el banco oficial, mientras que otros sólo la catalogan de sugestiva. Lo cierto es que los operadores creen que la tasa interbancaria llegó a un techo y empezará a disminuir paulatinamente. No necesariamente volverá al 9% o 10% de semanas atrás pero tenderá a descender. En la plaza cambiaria el dólar mayorista cerró igual que el día anterior, en $ 4,122, sostenido por las compras del BCRA. En el mercado minorista tampoco se vieron movimientos y el billete clausuró en $ 4,15, mientras que el denominado blue volvió a ascender para operarse en $ 4,29. El euro, por su parte, cotizó en baja hasta $ 5,84 para la compra y $ 5,86 para la venta. Este movimiento desparejo, de quietud en el mercado formal y suba del marginal, demuestra que la demanda de pesos es circunstancial y que la apetencia por billetes verdes sigue intacta. Nadie espera que baje la dolarización de carteras, sino más bien todo lo contrario. El mercado continúa con una tendencia sumamente estable pero bajo la firme supervisión del BCRA que continúa haciendo uso de sus herramientas para mantener el esquema de flotación administrada, dice Puente Hermanos. Los analistas continúan anticipando un escenario similar para la última rueda de la semana, con un dólar que seguramente seguirá operando con debilidad en un contexto de necesidad de pesos que se presume se irá normalizando en la segunda quincena del mes, explica Gustavo Quintana, operador de López León Brokers. El especialista agregó que la autoridad monetaria deberá monitorear la evolución de la tasa de interés, ejerciendo una sintonía fina que no permita que el objetivo de acumular reservas forzando la venta de dólares no desemboque en una escalada en el costo del dinero que se traslade a la economía real. |