En junio se registró una disminución en la liquidez del sistema financiero, que se acentuó en la primera quincena de julio. Esto responde, por un lado, a la creciente dolarización de carteras por parte del público, al freno y caída de los depósitos a plazo combinado con el incesante aumento de los créditos al sector privado, que crecen a un ritmo del 40% anual. La mayor necesidad de pesos por parte de los bancos se vio reflejado en el mercado de pases pasivos que las entidades mantienen con el Banco Central (BCRA). Según el Informe Monetario Mensual que elabora el organismo monetario, el stock promedio de pases netos (pasivos menos activos) para el Central, incluyendo todas las modalidades de operaciones en la que esta Institución participa, registró una disminución en torno a los $ 3.300 millones. En consecuencia, el stock se ubicó en $10.300 millones, alcanzando un mínimo nivel en el 2011 (y la caída se acentuó en julio). A diferencia de los meses previos, en los que las operaciones de 7 días abarcaban la mayor parte del stock, en junio así el 60% del mismo correspondió a pases de 1 día de plazo. No obstante, aún con disminución, la liquidez sigue firme en el sistema. En junio, la liquidez en pesos de las entidades financieras totalizó 40,8% de los depósitos totales en pesos, remarcó el informe oficial. |