Ben Bernanke desalentó ayer a quienes quieren verlo sólo como un aliado incondicional de los mercados. Después de todo, fue el responsable principal de otra jornada bajista en las bolsas del mundo tras descartar las expectativas que se había encargado de crear sobre el inminente lanzamiento de una nueva ronda de alivio monetario. Si bien reiteró ante el Senado que la Reserva Federal está preparada para actuar si la economía de EE.UU. no repunta, no sólo consideró que ese momento "no ha llegado" sino que sorprendió al admitir que la inflación lleva 6 meses repuntado. Sus definiciones fortalecieron al dólar frente al euro (0,3%), lo hicieron abandonar los mínimos frente al franco suizo y tocar un máximo en cuatro meses frente al yen. Y condenaron a Wall Street a una nueva baja, pese a que ayer ese mercado sólo recibió buenas nuevas: otro recorte en los pedidos por desempleo (22.000 menos que una semana antes) y balances mejores que los esperados de JP Morgan (se esperaba que gane US$ 1,20 por acción y reportó 1,27) y Google (US$ 8,74 contra un esperado de 7,79, lo que impulsaba más de 8% a ese papel en los negocios poscierre), aunque es probable que esos datos se digieran mejor hoy. Para el resto, la suerte estaba echada. Incluso para el Merval (-1,6%) y la deuda argentina (-0,8%), aunque la soja ( 0,3%) sigue blindada y asegura la caja local. - 13,5%
Fue la tasa promedio que pagaron ayer las cauciones bursátiles ante la puja por la liquidez que se desató en la plaza local por la dolarización.
Javier Blanco
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