EL PAÍS ASIÁTICO DIJO QUE NO TRABARÁ LOS ENVÍOS DE SOJA En un primer momento China importará naranjas y pomelos, y luego ingresarán limones, peras y manzanas. También se abrió una oficina comercial en Pekín. Los cítricos argentinos comenzarán a llegar a China gracias a la firma del protocolo fitosanitario que acordaron ayer el gobierno de Néstor Kirchner con su par oriental, Hu Jintao. "En un primer momento llegarán a China pomelos y naranjas. Luego se agregarán peras y limones", dijo a El Cronista, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado.
China importó frutas por un total de 495 millones de dólares en 2003, siendo sus principales abastecedores Tailandia, Filipinas, Estados Unidos, Vietnam y Nueva Zelanda.
Durante una reunión que mantuvieron el secretario de Agricultura, Miguel Campos, y el viceministro de la Administración estatal para la Supervisión de Calidad Inspección y Cuarentena (Aqsiq), Ge Zhirong, se avanzó además –según la agencia de noticias Télam– en las negociaciones para la próxima apertura del mercado chino a manzanas, carne bovina y menudencias.
"El compromiso obtenido significará un incremento estimado en el monto de ventas de frutas nacionales que supera los 150 millones de dólares", aseguró en un comunicado la Cancillería. Según datos oficiales, las ventas de frutas frescas totalizaron 470 millones de dólares en el 2003 y 240 millones en los primeros cuatro meses de 2004. La Argentina es el principal exportador mundial de limones.
"Están dadas las condiciones para abastecer a China en esta gama de productos", sostuvo Campos, que al mismo tiempo aseguró que "en el mediano plazo las carnes y las frutas argentinas estarán en condiciones de abastecer a la cada vez más creciente población china".
Sin embargo, Redrado explicó que la idea es exportar a China carnes termoprocesadas, porque el gigante asiático sólo importa carne de países que certifiquen ser libres de aftosa sin vacunación, un requisito que la Argentina cumplió en el año 2000 pero luego, con la aparición de focos de aftosa, tuvo que vacunar masivamente el ganado para recuperar las ventas externas. Fue recién en 2002 cuando a la Argentina se la volvió a declarar internacionalmente "libre de aftosa pero con vacunación". Por ahora China importa carne básicamente desde Australia.
Agregaduría
El viceministro chino se mostró muy conforme con la inauguración de la Agregaduría Agrícola Argentina en Pekín para continuar con las negociaciones bilaterales.
La cuarta Oficina Agrícola argentina, inaugurada ayer en Pekín por Kirchner, tendrá como principal objetivo promover los productos locales en el mercado chino y encabezar las negociaciones sanitarias, fitosanitarias y comerciales.
"El objetivo de la Conserjería es diversificar la oferta exportable para lograr que una mayor variedad de productos ingresen al mercado ya que actualmente las exportaciones agroalimentarias argentinas a China están concentradas, básicamente en la soja", dijo un empresario que participa de la delegación.
Por otro lado, Redrado confirmó que "están muy adelantadas" las tratativas para lograr que el sector textil argentino logre un crédito de 250 millones de dólares para la compra de bienes de capital en China.
"Es un crédito que se está gestionando con el Eximbak de China. En la Argentina, el agente colocador, es decir el que conseguirá los clientes, será el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE)", explicó Redrado.
En el terreno de las inversiones se logró establecer un grupo de trabajo para el desarrollo de la red de trenes en la Argentina.
"En este ámbito, China aportará financiamiento y equipamiento especial en los proyectos que presente el gobierno argentino", dijo Redrado.
Al mismo tiempo, el funcionario confirmó que se avanzó en los proyectos de transferencia de tecnología china para la producción de scanners para contenedores que se utiliza en los puertos y aduanas terrestres de de la Argentina.
En cuanto a la soja, un empresario de una de las principales asociaciones del campo local –que prefirió mantenerse en el anonimato– dijo que el miedo está dado por la retención en los puertos chinos de la soja brasileña y argentina, algo que comenzó a ocurrir hace 15 días. "Se consiguió el compromiso que los envíos de soja y aceite no tendrán inconvenientes en el acceso libre de restricciones para-arancelarias al mercado chino", trató de minimizar Redrado. |