Por LEANDRO GABIN - La inactividad del Gobierno en el mercado de deuda voluntaria tiene su correlato en el balance del Banco Central. Desde el 2006, cuando Néstor Kirchner utilizó dólares de las reservas para cancelar el pasivo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por u$s 9.500 millones, la autoridad monetaria viene financiando año tras año las arcas del Tesoro. Así, ya parados en 2011, el BCRA tiene bonos del Gobierno por u$s 41.500 millones. La tenencia de títulos públicos en manos del Central se incrementa en 32 veces desde el año 2000, cuando tan sólo tenía u$s 1.294 millones.
Una consecuencia directa de financiar al Tesoro con reservas y emisión es que el balance del BCRA está desbalanceado y se está descapitalizando. Por un lado, aparecen en su activo un volumen cada vez mayor de títulos públicos como contrapartida contable de las reservas que el Tesoro se apropia para los pagos de deuda en dólares. Son en su mayoría letras a muy largo plazo, intransferibles y sin cotización de mercado. El gobierno hace plin caja de las reservas y al BCRA le queda un papelito contable de dudoso valor y recupero, dice M&S, la consultora que dirigen Carlos Melconian y Rodolfo Santangelo.
En el desagregado, el incremento de bonos del Gobierno en manos del BCRA básicamente por el pago de deuda en dólares y los adelantos transitorios se explica por lo siguiente: el pago al FMI de 2006 por u$s 9.500 millones; el Fondo del Desendeudamiento de 2010 por u$s 6.500 millones y su extensión a 2011 por u$s 9.500 millones; el stock de adelantos transitorios otorgados desde 2002 que asciende a u$s 11.200 millones (equivalente a $ 46.180 millones); y la compra de
u$s 2.300 millones de títulos públicos que hizo el BCRA en el mercado en 2008 durante la crisis mundial para sostener su cotización y su posterior revalorización (registrada como una ganancia contable por diferencia de cotización).
Actualmente, los u$s 41.500 millones representan más del 80% del total de reservas del BCRA alcanzan al cierre de ayer u$s 52.000 millones mientras que en 2000 ese porcentaje apenas alcanzaba a menos del 10%.
La cancelación de deuda pública en dólares con reservas tiene como contrapartida la mayor tenencia de estos títulos en cartera del BCRA. Si estos pagos son descontados del stock de deuda pública entonces los títulos que quedan en el BCRA no deben ser contados como activos efectivos. El desendeudamiento del Tesoro tiene como correlato la descapitalización del BCRA, dice M&S.
Esta descapitalización, sigue la consultora, también avanza porque el BCRA está engrosando parte de sus pasivos monetarios en pesos sin una contrapartida de mayores dólares en el activo por la emisión de moneda que realiza para financiar al fisco vía los adelantos transitorios y la transferencia de utilidades.
De hecho, afirman que una medición realista de la descapitalización es que el patrimonio neto del BCRA es negativo en u$s 28.000 millones, casi 7 puntos porcentuales del PBI. Para la contabilidad oficial, el patrimonio neto da positivo en u$s 10.000 millones porque cuenta los títulos públicos por el uso fiscal de las reservas que engrosan el activo y los adelantos transitorios.
Incluso la discusión también avanza por las ganancias del BCRA en 2010, que llegaron a
u$s 8.896 millones, y que están siendo transferidas al Tesoro. En ese caso, la cuestión es si la ganancia es efectiva o un simple asiento contable por valuación de activos. Del análisis de M&S surge que el BCRA tiene déficit cuasi fiscal. ¿Por qué? Lo que ingresa efectivamente son los intereses ganados por la inversión de las reservas internacionales y la renta por cobro de títulos públicos, mientras que lo que egresa son los intereses pagados a los bancos por los encajes remunerados y a los tenedores de letras (Lebac y Nobac). En 2010, entonces, los egresos superaron a los ingresos en casi $ 6.500 millones según la consultora, lo que representa un rojo mayor al que tuvo el Tesoro en 2010.