El dólar perdió terreno frente a las principales divisas mundiales, excepto el yen, después de que los comentarios apunten a que la Reserva Federal anunciará esta tarde un aumento de 25 puntos básicos en los tipos de interés y la posibilidad de un incremento similar hasta final de año, lo que sería considerado como un movimiento cauteloso y que no justificaría los avances que el dólar ha experimentado durante el segundo trimestre que hoy finaliza. Frente al euro, el billete verde se deja cerca de un 1%, arrastrado también por las cifras de gerentes de compra de Chicago, que se publicaron en EE UU poco después de comenzar la sesión en Wall Street. Los datos se situaron por debajo de las estimaciones de los analistas, que esperaban un descenso hasta 65 puntos. Sin embargo, la cifra se fue hasta 56,4, lo que provocó un cierto desencanto entre los inversores, pese a que aún se encuentra por encima de los 50 puntos, que marcan la frontera entre la expansión y la contracción económica. Sin embargo, la publicación de la cifra generó dudas en el mercado.
La jornada estuvo marcada por el segundo día de reunión de la Reserva Federal, que comunicará esta tarde su decisión final sobre política monetaria. La mayoría de las previsiones coinciden en señalar que el precio oficial del dinero en EE UU será elevado en un cuarto de punto, hasta el 1,25%, y que a lo largo del año se producirá una revisión similar.
Estas previsiones echarían por tierra las perspectivas de aquellos que apostaron por el dólar a la espera de que el organismo presidido por Alan Greenspan decidiera ser algo más agresivo para paliar la creciente inflación. Los comentarios sobre un posible incremento de los tipos superior al previsto, bien en la presente reunión o en las siguientes, elevó la cotización del dólar hasta cotas que no estarían justificadas en el caso de que se cumplan los pronósticos y Greenspan opte por una vía moderada, como ha anunciado en múltiples comparecencias.
Las cifras macroeconómicas publicadas en la zona euro esta mañana también contribuyeron al repunte del euro, que se vio alentado por el descenso de la tasa interanual de inflación, en una décima, hasta el 2,4%, que parece retornar poco a poco al objetivo establecido por el Banco Central Europeo del 2%.
Cerca del cierre de la sesión en las principales plazas europeas, la moneda única se situaba en el entorno de 1,2175 dólares. El cambio oficial fijado por el BCE se situó en 1,2155 dólares.
Mientras, el yen fue la única de las grandes divisas que no pudo recuperar terreno frente al dólar. El descenso de la divisa nipona se acercó al 1%, en una estrategia de los inversores antes de que mañana se conozca el índice Tankan de confianza empresarial en Japón, del que se espera que arroje resultados positivos gracias a los últimos datos macroeconómicos publicados en el país del sol naciente.