El malhumor general llegó hasta la cúpula misma de la CGT, que la semana pasada se reunió para analizar, entre otros temas, esta cuestión. La central obrera volvió a colocar el tema Ganancias en la agenda de discusiones con el Gobierno, a pesar de que en abril de este año ya se ajustó un 20% el mínimo no imponible (el tope salarial a partir del cual un trabajador queda alcanzado por Ganancias).
“Lo que sucede es que se quedaron cortos con el aumento porque el valor del mínimo no imponible viene con un fuerte retraso y este año tanto la inflación como la suba nominal de salarios son mayores, superan el 25% ”, le dijo a Clarín un dirigente cegetista.
Lo que pasó se explica así. Con la suba anunciada en abril del 20% del mínimo no imponible de Ganancias una parte de los trabajadores que tributaban ese impuesto dejaron de sufrir descuentos o pagaron menos .
Según informó en su momento la AFIP, los alcanzados por Ganancias bajaron de 1.208.392 a 802.475. Pero a medida que se fueron actualizando los salarios, esos asalariados-contribuyentes volvieron a pagar Ganancias con la misma o mayor carga impositiva que antes y se agregaron otros varios miles más.
A esto se agrega que desde la tan criticada reforma del ex ministro de Economía José Luis Machinea del año 2000 se mantienen sin modificaciones las escalas a partir del cual se aplican las alícuotas del impuesto, lo que lleva a que cada vez se paguen porcentajes más altos del impuesto.
Los cálculos técnicos indican que si se ajustaran las escalas por la inflación acumulada, la mayoría de los que hoy pagan seguirían pagando pero con la tasa del 9%, en lugar del 14, 19, 23% o más.
“Es fundamental que por ley se aumenten los tramos de la escala del artículo 90 de Ganancias, ya esos tramos fueron incluso disminuidos en el año 2000 (“impuestazo de Machinea”) y los mismos no se han modificado en 11 años”, insistió Marcelo Domínguez, Coordinador de la Comisión Tributaria del Consejo Profesional de Ciencias Económicas. Y agregó ante la consulta de este diario que eso determina que la mayoría de los que pagan estén alcanzados “por tasas muy elevadas que resultan muy excesivas en relación a la capacidad contributiva de los trabajadores”.
El mayor alcance de Ganancias sobre los asalariados se produjo luego de 2008 . Según las cifras de la AFIP, ese año el 10,8% de los trabajadores estaba alcanzado por ese impuesto. Pero en 2009 subió al 11,9% y en 2010 trepó al 16,9%: casi medio millón de empleados más. Lo que pasó es que desde 2009 el piso salarial a partir del cual se paga Ganancias aumentó el 44 por ciento, en tanto los sueldos y la inflación aumentaron más del 80 por ciento.
Este año, están alcanzados por Ganancias los solteros que tienen un ingreso de bolsillo de más de $ 5.782 mensuales y los casados con 2 hijos que cobran en mano más de $ 7.998 mensuales.
Según estudios oficiales, para mantener el mínimo no imponible de un trabajador casado con dos hijos en los mismos términos reales que tenía en 2001 debería ser de $ 10.464. Esto es más del 30% por encima del valor actual. Y calcula que las escalas deberían ajustarse más de 400%.