Por DOLORES AYERRA - Es la cuarta vez que el Banco Central (BCRA) no logra renovar los vencimientos de su deuda. Y la cuarta que inyecta dinero a la economía. En las últimas subastas de Letras (Lebac) y Notas (Nobac) que organiza todos los martes, los bancos decidieron colocar en estos títulos una cantidad menor de pesos del total que les vencía. Y en las últimas dos semanas el BCRA incluso no adjudicó todo lo ofertado.
Ayer, por ejemplo, vencían $ 2.281 millones y las posturas de las entidades financieras apenas alcanzaron los $ 709 millones, mientras que el organismo monetario otorgó $ 648 millones.
De esta manera, la entidad que dirige Mercedes Marcó del Pont volcó al mercado unos
$ 1.633 millones, que se suman a los $ 3.000 millones de las tres licitaciones anteriores, totalizando en $ 4.633 millones en menos de 30 días. El resultado: en lugar de esterilizar o retirar pesos del mercado como venía haciendo en el 2010 y buena parte de 2011, terminó inyectando dinero, aumentando así el circulante monetario.
El motivo que dispara el menor interés de los bancos por los títulos del BCRA se explica por la mayor dolarización de portafolios.
Con una fuga de fondos entendida como la formación de activos externos del sector privado mayor a la prevista y a un ritmo de u$s 2.000 millones al mes, el estancamiento y caída de los depósitos a plazo y un crédito que crece a un acelerado 40% interanual, los bancos necesitan de una mayor liquidez. De hecho, la tasa interbancaria, que operan los bancos entre sí en el día, hace unos días llegó a tocar 14% desde el 9%. El ascenso se dio tanto en el call como en la rueda Repo (que es la más operada por volumen). Ayer operaba en 9,5%.
Con esta visión coinciden en el Central. Sigue adjudicándose menos de lo que vence. Aquí hay dos puntos: muchas entidades prefieren Pases antes que Lebac y Nobac, porque quieren estar más líquidos dado que necesitan tener más dinero disponible para atender el enorme crecimiento de crédito. Pero hay otra razón que permite esto y es que el BCRA viene comprando menos dólares, y vuelca menos pesos, lo que favorece el cumplimiento del programa monetario, con agregados más ajustados a las metas, señalaron.
Pero en el mercado avizoran una inminente suba en las tasas para las próximas licitaciones. Por lo pronto, ayer la rentabilidad de los títulos se mantuvo estable y hasta para algunos plazos de Nobac registraron bajas.
Por otra parte, la estrategia oficial de los últimos días en la plaza cambiaria tuvo éxito. Después de domesticar a los inversores con abultadas ventas récord semanal en dos años, el Central volvió a comprar divisas. Interviniendo fuerte en el mercado de futuros (sobre todo en los plazos más cortos) trasladó la demanda hacia adelante y se llevó cerca de u$s 70 millones sin tener que resignar billetes.
El dólar mayorista trepó a $ 4,136 para la compra y $ 4,137 para la venta, dos milésimas de peso arriba del final anterior. En bancos y casas de cambio se mantuvo en $ 4,12 para la compra y $ 4,17 para la venta.