Tal y como estaba previsto, el Banco Central Europeo no ha imitado la subida de los tipos de interés que ayer aplicó su contraparte estadounidense, la Reserva Federal. Se quedan en el 2% y, según todos los pronósticos, el BCE esperará todavía algunos meses para elevar el precio del dinero en la eurozona. El banco euorpeo, a diferencia de la Fed, prefiere esperar a que la recuperación económica de la zona euro se consolide antes de subir los tipos, lo que se producirá, según la mayor parte de los expertos, a finales de año. Los expertos no dudan ya que los tipos de interés de la eurozona tenderán a aumentar, pero opinan que el BCE esperará a que la recuperación económica de los Doce esté más asentada para dar este paso, ya que la actual reducción de las presiones inflacionistas da un respiro al banco europeo, cuyo principal mandato es velar por la estabilidad de precios.
La inflación de doce países que comparten el euro se situó en junio en el 2,4%, una décima menos que el mes anterior. A esto se ha sumado que la escalada del precio del crudo ha dejado de ser una preocupación acuciante para los bancos centrales europeos, ya que ha caído un 10% de media desde su valor máximo registrado en mayo.
Por otra parte, el crecimiento de la masa monetaria de la eurozona, un agregado que permite adelantar el comportamiento de la inflación en el futuro, también retrocedió el pasado mes y se situó en su valor más bajo en tres años. En cuanto a la recuperación económica, los últimos datos han sido favorables, pero las dudas persisten todavía.
Ayer, además, se conoció que el confianza económica de las empresas de la zona euro aumentó 0,14 puntos en junio y se situó en su valor más alto en más de tres años, un dato que, de por sí, mejora las perspectivas de reactivación.
Sin embargo, en algunos países sigue dominando el pesimismo. En Alemania, primera economía de la eurozona, el índice de confianza empresarial que elabora cada mes el instituto Ifo bajó en junio en contra de los pronósticos. Su presidente, Hans-Werner Sinn, dijo ayer que la recuperación "no está asegurada en Alemania" y que la situación económica aún es frágil.
Los expertos opinan que la subida de los tipos de interés en EEUU aumentará la presión sobre el BCE para que eleve también el precio del dinero. Los analistas de política monetaria del Commerzbank opinan, en este sentido, que la entidad europea incrementará las tasas en un cuarto de punto antes de finales de año, para llegar en torno al 2,75% de aquí a doce meses.
Otros economistas recuerdan que, en los últimos años, la Fed siempre ha modificado la tendencia de su política monetaria varios meses antes que el BCE, y pronostican que los intereses no subirán en la zona euro hasta comienzos del 2005. |